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La economía española no recuperará hasta 2017 el terreno perdido con la crisis

El Instituto de Estudios Fiscales prevé que el paro aún supere el 15% en 2019

La economía española está inmersa en una pesada digestión de los estragos de la crisis financiera que dinamitó sus bases de crecimiento. El proceso es tan lento que tardará una década en recuperarse. El Instituto de Estudios Fiscales (IEF), el cuerpo de élite del Ministerio de Hacienda para proyecciones tributarias y económicas, augura que “la recuperación del nivel de generación del PIB conseguido en el primer trimestre de 2008 se producirá en el tercer trimestre de 2017”. Es decir, que la economía española tardará diez años en recobrar la capacidad de crecimiento previa a la crisis.

El presidente del Instituto de Estudios Fiscales, José Antonio Martínez Álvarez, hombre de confianza del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, publicó hace unos días un informe, titulado La economía española, su evolución y escenarios para la recuperación, en el que realiza predicciones de la economía española hasta 2019, cuando crecerá entorno al 3% del PIB.

Los mismos augurios establecen que dentro de cinco años, en 2019, la tasa de paro aún seguirá por encima del 15%. Y eso a pesar de que, según el informe, la reforma laboral ha provocado que sea necesario crecer menos para crear empleo. “De los resultados de las simulaciones se estima que sería posible crear empleo en términos netos el primer trimestre de 2015, lo que coincidiría con un crecimiento del PIB de alrededor de un 1%”. Esta previsión es más conservadora que la del propio Gobierno que considera que este mismo año se podrá crear empleo neto. Para apuntalar la recuperación, “la Comisión Europea debería plantearse la posibilidad de desarrollar un nuevo plan Marshall que posibilitara ver la luz al final de este largo túnel”, defiende el presidente del IEF.

Un asesor de Montoro pide un Plan Marshall a la Comisión Europea

Cree, además, que es necesario estar atentos “al endeudamiento coyuntural” de la economía española y no relajar la consolidación fiscal —el ajuste de las cuentas públicas—.

“Consideramos de gran importancia adoptar un conjunto de medidas para garantizar la liquidez de las entidades financieras para hacer fluir el crédito. Igualmente, es necesario impulsar las exportaciones y otras actividades, como el turismo, como principales motores de crecimiento”, apunta.

El regreso a los números verdes vendrá por el impulso del sector exterior, por un aumento de las exportaciones y un descenso de las importaciones, según el documento elaborado por el IEF, uno de los principales instrumentos de análisis de Hacienda. Pero el equilibrio del sector exterior se romperá en 2016 cuando las importaciones pesarán más que las exportaciones. La demanda nacional, uno de los tradicionales motores de la economía española, no tendrá vigor hasta principios de 2015.

Los componentes de la demanda nacional: gasto público, formación bruta de capital (inversiones) y consumo de los hogares están en mínimos. Por eso, el IEF cree que “si se llevan a cabo las políticas de ajuste adecuadas y se consigue recuperar la confianza de los hogares mediante la generación de empleo, expectativas de crecimiento, una adecuación de la presión fiscal, todo basado en una mejora de la competitividad exterior, junto con una recuperación de la inversión es previsible esperar un crecimiento del PIB por encima del 2,0% a partir de 2016”.