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BBVA adquiere la aplicación de banca por internet Simple por 85,4 millones

La 'start up' de EE UU tiene 100.000 usuarios, lo que significa que el banco paga el equivalente a 1.170 dólares por cliente

Francisco González lleva 14 años (desde que es presidente único del BBVA) insistiendo en que el negocio bancario vive una transformación digital que será clave para las entidades que quieren ser líderes en el futuro. Ha invertido miles de millones en esta tarea aunque sin grandes resultados aparentes.

Ahora ha dado un paso más: ha comprado la aplicación estadounidense Simple en una operación que valor a esta compañía de banco por internet en 117 millones de dólares (85,4 millones de euros), según ha informado el banco en un comunicado. La entidad española destaca que Simple es una empresa que "ha creado una nueva forma de hacer banca digital". A este precio, la adquisición supone valorar cada cliente en 1.170 dólares, muy por encima de los 42 euros que acaba de abonar Facebook por Whatsapp.

Simple, con sede en Portland (Oregón, Estados Unidos), fue fundado en 2009 e inició su andadura comercial en julio de 2012. Actualmente, tiene más de 100.000 clientes en todo el país, cinco veces más de los que tenía a finales de 2012. "Simple ofrece a sus clientes todo lo que necesitan para gastar de la manera más inteligente y ahorrar más. Los clientes disponen de una tarjeta Visa Simple, así como aplicaciones avanzadas para Android y Apple, que incluyen herramientas de ahorro y un servicio al cliente diferencial", destaca la entidad.

“La experiencia de cliente de Simple no tiene parangón en el mundo de la banca digital”, afirma en el comunicado en el que han dado a conocer la operación Francisco González, presidente de BBVA. “Simple reforzará nuestra transformación digital global y al mismo tiempo BBVA proveerá a Simple de los medios para maximizar su enorme potencial de crecimiento”.

La prueba del interés del presidente del BBVA por la tecnología bancaria se refleja en las inversiones de BBVA Ventures, la división de capital riesgo, que está invirtiendo activamente en "iniciativas disruptivas de servicios financieros", según señala la empresa. Algunas de las inversiones en marcha son SumUp, una startup con sede en Berlín dedicada a los pagos con tarjeta a través del teléfono móvil; Radius, una compañía estadounidense que ofrece inteligencia comercial a millones de pequeñas y medianas empresas; Freemonee, que analiza información transaccional de sus clientes para hacerles ofertas comerciales atractivas de negocios minoristas; Ribbit Capital, un fondo de capital riesgo especializado en tecnología financiera; y 500 Startups, un fondo de capital semilla que además es acelerador de proyectos. BBVA Ventures opera en Estados Unidos desde la oficina de representación de San Francisco.

El 14 de febrero pasado, en un acto en el Centro de Innovación del BBVA titulado Simple Bank, se dijo: "Ubicuo, transparente e inteligente, sin perder su lado más humano. Así será el banco del futuro, un nuevo modelo de banca centrado más que nunca en el cliente y volcado en ofrecer una experiencia de uso satisfactoria y consistente en todos los puntos de contacto, desde la sucursal al teléfono móvil, el cajero interactivo, las redes sociales o las aplicaciones en tiempo real a través de internet". El problema de las grandes inversiones tecnológicas es cómo obtener rentabilidad, es decir, cómo acompasarlas a los usos de los clientes bancarios.