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Iberia y los pilotos firman la paz para asegurar el futuro de la aerolínea

La compañía llega a un acuerdo "histórico" con el Sepla que permite el desarrollo de Iberia Express como 'low cost' con condiciones laborales propias

Los salarios de los pilotos se congelan hasta 2015, se aumentan las horas de vuelo y se reducen los días libres

ATLAS

La guerra endémica que mantienen Iberia y sus pilotos acabó este jueves con la firma de un armisticio que, en principio, garantiza la paz laboral durante los próximos cuatro años —y sobre todo despeja el horizonte de futuras huelgas— con el objetivo de que la aerolínea salga de pérdidas. El pacto permite el desarrollo de la compañía de bajo coste Iberia Express, cuya creación en marzo de 2012 desembocó en una oleada de paros y tensó aún más las relaciones entre la empresa y el sindicato SEPLA. La low cost contará con condiciones laborales propias para poder competir con rivales como Ryanair y Easyjet, podrá aumentar su flota y contratar tripulación al margen de Iberia.

El futuro de la filial de bajo coste era el punto más conflictivo de las negociaciones, que también han dado lugar a cambios para mejorar la productividad de la antigua aerolínea de bandera. El SEPLA ha aceptado congelar el salario de los pilotos de Iberia hasta 2015, y vincular a partir de ese año las retribuciones a la rentabilidad de la compañía. La medida se une al recorte del 14% de la remuneración que ya se había acordado anteriormente para este año.

Fuente: Iberia.
Fuente: Iberia.

Los pilotos de Iberia aumentan las horas de vuelo hasta el máximo que permite la ley, 900 horas anuales; se reducen sus días libres no productivos hasta un máximo de 13 al mes (frente a los 13,4 de media de Ryanair o Easyjet), y se reduce de tres a dos el número de pilotos en el avión para cubrir ciertos vuelos de largo radio (transoceánicos).

Tanto el presidente de Iberia, Luis Gallego, como el jefe del SEPLA, Justo Peral, coincidieron en una conferencia de prensa en señalar la importancia “histórica” del principio de acuerdo. No solo porque pone fin a dos años intensos de conflicto —tanto laboral como judicial— a cuenta del lanzamiento de Iberia Express, sino porque nunca hasta ahora se habían pactado cambios de tal calado en la matriz Iberia.

La dirección considera que de esta forma se ponen las bases para que Iberia, que arrastra cinco años de pérdidas, recupere la rentabilidad y pueda competir con las compañías de bajo coste. Peral aseguró que la compañía, perteneciente al grupo IAG desde su fusión con British Airways en 2010, se colocará como líder en productividad, y evaluó el recorte de costes laborales en un 62% respecto al año pasado. Hay que tener en cuenta que en 2013 se acordó un ajuste laboral para reducir la plantilla en 3.141 empleados, el 15% del total, que afectó al 18% de los pilotos.

El presidente de Iberia, Luis Gallego y el representante de Sepla, Justo Peral, firman el acuerdo laboral de la aerolínea ampliar foto
El presidente de Iberia, Luis Gallego y el representante de Sepla, Justo Peral, firman el acuerdo laboral de la aerolínea

Que los pilotos accedieran a dar libertad a Iberia Express para crecer era algo casi imposible hace unos meses. El SEPLA siempre ha visto esta aerolínea de bajo coste como una amenaza para la matriz. El choque con Iberia fue total. Tras varias jornadas de huelga, la intervención del Gobierno dio lugar a dos laudos que, en la práctica, paralizaron el crecimiento de la low cost en 14 aviones, porque Iberia alegaba que las condiciones de contratación de pilotos no permitían ser rentables. El pacto con los pilotos desbloquea la situación: Iberia Express será totalmente independiente como empresa y tendrá su propio convenio. Además, podrá contratar al personal del exterior, a excepción de los pilotos, que en primera opción tendrán que venir de Iberia, eso sí, con las condiciones económicas de la low cost. Esta posibilidad puede resultar interesante para copilotos de la matriz que busquen el ascenso a comandante.

El acuerdo permitirá aumentar la flota de Iberia Express hasta las 27 aeronaves, destinadas fundamentalmente a competir con las líneas de bajo coste como Ryanair o Easyjet en las rutas de corto y medio radio. Como contrapartida, el grupo se compromete a no desarrollar Vueling, filial de IAG, como competencia en el aeropuerto madrileño de Iberia Express, filial a que se considera clave para recuperar el tráfico en Barajas.

La paz sellada con los pilotos allana el camino para que la compañía pacte con el resto de colectivos el acuerdo global de flexibilidad laboral prometido a los analistas para volver a los beneficios este mismo año. Los sindicatos que representan a los tripulantes de cabina llegaron esta misma semana a un principio de acuerdo sobre las condiciones de trabajo, aunque todavía faltan por cerrar algunos temas económicos y de garantía del empleo hasta 2015. Mientras tanto, los trabajadores de tierra siguen negociando. Gallego indicó que esperan cerrar todos los acuerdos en próximas fechas, aunque reconoció que quedan aún diferencias por solventar como las que se derivan del resultado de los próximos concursos de servicios de asistencia en tierra (handling).

Fuente: Bloomberg.
Fuente: Bloomberg.

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh, ha condicionado la apertura de nuevas rutas, el incremento de frecuencias y la compra de nuevos aviones para Iberia a la consecución de un pacto con la plantilla que permita un recorte de los gastos laborales.

Tras asegurar que perdía un millón de euros al día y la situación era insostenible, la aerolínea española llevó a cabo el año pasado una reducción de las rutas del 15%, con la cancelación de los vuelos a Atenas, El Cairo, Estambul, Santo Domingo, La Habana y Johanesburgo. La reestructuración, tras un enconado conflicto, desembocó en una reducción de plantilla. Con esta reestructuración, Iberia sigue los pasos de otras aerolíneas tradicionales, como British Airways, Air France y Lufthansa, que han tenido que recortar gastos para hacer frente a la feroz competencia de las low cost y las nuevas aerolíneas asiáticas.

 

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