Montoro va a por las multinacionales

El comité de expertos fiscales plantea limitar las depreciaciones en el impuesto de sociedades

Hacienda quiere acercar el tipo nominal y el efectivo

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El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la convención del PP en Valladolid. EFE

Los grandes grupos empresariales que cotizan en la Bolsa apenas pagan un 4% en impuestos pese a que el tipo nominal del impuesto de sociedades es el 30%. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró hace un año que cuando llegó a la Moncloa había empresas del Ibex que no pagaban impuestos. Aunque la baja tributación de estas multinacionales se explica en parte porque tienen filiales en el extranjero y solo pagan por los beneficios obtenidos en España, la realidad es que reducen su factura fiscal gracias a la compleja maraña de desgravaciones.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pretende podar el entramado de beneficios fiscales del impuesto y a cambio bajar el tipo impositivo hasta, al menos, el 25%. El comité de expertos creado por Montoro para diseñar la reforma tributaria trabaja en la limitación de las depreciaciones y amortizaciones fiscales. La idea pasaría por las amortizaciones aceleradas aún más —ya están limitadas para 2013 y 2014—. Actualmente existe una bolsa de alrededor de 20.000 millones de amortizaciones y otras deducciones por pérdidas de valor de activos sobre la que trabajan los expertos. La medida podría aportar unos 3.000 millones más a la recaudación, según explican fuentes próximas al grupo de sabios, que presentará su propuesta a finales de febrero.

En los dos últimos años, el Ejecutivo ya ha aprobado varios cambios en el impuesto de sociedades para tratar de exprimir a las empresas (libertad de amortización, limitación de deducción de bases imponibles negativas, deducibilidad de fondo de comercio). Muchas de las medidas que afectan sobre todo a las grandes corporaciones tenían carácter temporal y su vigencia vence en 2015. Por eso, Hacienda pretende dar una vuelta de tuerca más a los beneficios fiscales. La supresión de deducciones irá acompañada de una rebaja de tipos. Además, se revisarán el régimen de consolidación fiscal para grupos de empresas y la doble imposición internacional que suponen un agujero para la recaudación.

Las pymes podrán beneficiarse más que las multinacionales de la bajada porque la mayor parte de las deducciones solo afecta a las grandes empresas, más internacionalizadas, con más capacidad para realizar inversiones y más desarrollo tecnológico. “No es la situación ideal que la mayoría de las pymes paguen por este impuesto más del 20% y que las grandes empresas estén pagando mucho menos”, ha asegurado hace unas semanas Luis de Guindos, el ministro de Economía. “Tenemos que actuar sobre el impuesto de sociedades. En España las grandes empresas pagan muy poco, hay una diferencia muy grande entre el tipo efectivo y nominal”, ha dicho. El mensaje de Guindos iba dirigido contra las multinacionales que se benefician excesivamente de las desgravaciones por depreciación de activos y amortizaciones.

“Tenemos que actuar sobre el impuesto de sociedades. En España las grandes empresas pagan muy poco, hay una diferencia muy grande entre el tipo efectivo y nominal”. 

Luis de Guindos, ministro de Economía

Las pymes españolas tienen un tipo reducido en el impuesto de sociedades del 25%, entre los más altos de Europa. El comité de expertos aboga por unificar el tipo para todas las empresas porque considera que la diferenciación supone un obstáculo para el crecimiento. Este grupo considera que las empresas que facturan menos de 10 millones no tienen estímulos fiscales para seguir creciendo porque pagarían más impuestos (el tipo pasaría al 30%).

Otra de las preocupaciones del comité de expertos consiste en qué hacer con la deducción por gastos financieros. Uno de los beneficios fiscales que han favorecido el sobreendeudamiento de las empresas españolas porque tenían un tratamiento muy favorable fiscalmente. El Ejecutivo ya limitó está deducción pero se resiste a eliminarla por completo por la competencia internacional. La propuesta del comité de expertos pasaría por limitar la deducción aplicando unos porcentajes en relación con el capital. De esta forma, cuando las compañías necesiten endeudarse, el efecto de hacerlo a través de más capital o de nuevos préstamos será nulo. Otra de los planteamientos es establecer una deducción por el patrimonio neto. Aunque está casi descartada porque supondría una importante pérdida de recaudación.