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El ‘tarifazo’ de la luz no tiene culpables

Competencia no halla pruebas de manipulación en la subasta que suponía un alza del 11%

La CNMC critica la fórmula y la anula por “insuficiente presión competitiva”

Estación eléctrica. EFE

No habrá sanciones para los posibles responsables del tarifazo que amenazaba con una subida de la luz del 11% en este comienzo de año y que finalmente frenó el Gobierno por decreto. Ninguna de las 36 compañías eléctricas y firmas de intermediación financiera que participaron en la subasta eléctrica que tuvo lugar el pasado 19 de diciembre de la que salió ese desorbitado aumento será expedientada ni multada, al menos por ahora. Así lo ha concluido la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que, en su informe final, no halla pruebas de manipulación en la subasta ni de concertación entre los participantes para que el precio de la energía se disparara y, con él, la factura de la luz de 18 millones de consumidores.

Tras casi un mes de pesquisas, y pese a que el ministro de Energía, José Manuel Soria, no dudara en calificar de "burda manipulación" el resultado de la subasta y de apuntar con el dedo a las eléctricas, la CNMC da carpetazo al escándalo de la subasta sin encontrar culpable alguno, aunque asegura en una nota de prensa que “continúa investigando”, con lo que salva algo la cara al ministro.

Tal y como hiciera en su informe de urgencia del 20 de diciembre en el que justificaba la invalidación de la 25ª subasta Cesur, Competencia entiende que hubo “circunstancias atípicas que impidieron que se desarrollara en un entorno de suficiente presión competitiva”. Sin embargo, de las mismas no colige que hubiera manipulación ni concertación para elevar artificialmente los precios. Al no ver prácticas no competitivas o colusorias el organismo encargado de velar por la competencia no puede abrir ningún expediente sancionador ni proponer sanción alguna. De hecho, en el informe de 75 páginas no se cita en ningún momento las palabras “manipulación” ni “concertación”.

Aunque se trata de un informe definitivo, la CNMC deja abierto un estrecho resquicio para reabrir el caso amparándose en una investigación paralela de como se movieron los contratos de electricidad en el mercado no organizado, para lo que ha solicitado datos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que aún no se los ha remitido. “La CNMC continúa investigando las circunstancias en que se desarrolló la subasta y el comportamiento de los agentes que participaron en la misma”, dice el organismo en una nota de prensa. Sin embargo, en el informe no se habla de que se mantenga una investigación sino de que habrá “un análisis más detallado, una vez recibidos los datos”. Sí se señala que se mantiene la investigación sobre “los movimientos inusuales en los precios del mercado al contado de electricidad” abierta el 10 de diciembre.

La CNMC tampoco hace pública en su informe la lista de participantes. Por lo general, la mitad son agentes financieros (entre los habituales están Goldman Sachs, RBS, Deutsche Bank y Morgan Stanley), otro 40% son eléctricas extranjeras y un 10% españolas.

El informe vuelve a fundamentarse en “circunstancias atípicas” para justificar la anulación de la subasta. Entre ellas, las de que el volumen de oferta fuera inferior al de otras pujas similares, aunque el informe lo justifica en el hecho de que en la anterior subasta (la 24ª) los agentes tuvieron pérdidas, lo que pudo detraerles en su interés por participar en la siguiente puja. También hace referencia a la retirada más temprana de buena parte de los ofertantes, o que el final de la puja fuera en la séptima ronda, cuando siempre se había llegado como mínimo a la duodécima: el sistema es de subasta a la baja, con lo que una pronta retirada hace que baje menos el precio.

Sin embargo, la mayor parte del documento trata de evaluar la más atípica de la circunstancia y el eje del conflicto: el alza de los precios hasta alcanzar los 61,83 euros por megavatio/hora que se marcó en la subasta. En efecto, el informe confirma que desde el día 2 al 19 de diciembre los precios en el mercado mayorista “registraron niveles que no se habían producido desde el año 2002” con un aumento entre el 60% y el 70% respecto a la semana anterior, cuyo precio se situaba en torno a los 50 euros/MWh.

La CNMC certifica que esos precios fueron trasladados de “manera inmediata” a la subasta del 19 de diciembre, que resultó más de un 7% superior a las referencias de los mercados a plazo el día anterior a su celebración. Competencia también reconoce que los contratos de futuros cayeron en picado en los días siguientes a la subasta, con un descenso de precios del 14,8% respecto al precio de la Cesur, hasta los 52,65 euros/MWh del 27 de diciembre.

Pero la CNMC se para en el relato sin buscar las causas ni los causantes de esa volatilidad extrema de los precios en los días previos a la subasta que con tanto detalle enumera. La CNMC argumenta que la concatenación de hechos registrados en diciembre no puede ser extrapolada al primer trimestre de 2014. Sin embargo, eso es algo que ya podían tener en cuenta los participantes en la subasta, con lo que el argumento parece débil. Además, la CNMC critica que en caso de validar la subasta, se hubiese trasladado directamente una única referencia de precio directamente a la parte del coste de la energía de la tarifa de último recurso (TUR) durante todo un trimestre. Pero ese mismo argumento se podría haber usado para anular todas las subastas anteriores.

La CNMC dedica todo un anexo a recordar las insistentes críticas que su antecesora la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

Tras este informe, solo queda la vía penal abierta tras la denuncia presentada por el colectivo  Manos Limpias ante la Audiencia Nacional contra el presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, y las compañías eléctricas por "estafa" y "maquinaciones para alterar el precio de las cosas".

Cronología del conflicto

10 de diciembre 2013. La CNMC abre una investigación para analizar los “movimientos inusuales” al alza que se están produciendo en la fijación de precios del mercado mayorista eléctrico, días antes de la subasta.

19 diciembre. Se celebra por la mañana la subasta Cesur a la que concurren 36 participantes, entre eléctricas y agentes financieros. La puja arroja una subida del 10,5% del recibo.

19 diciembre. El ministro de Industria, José Manuel Soria, califica de “inaceptable” el resultado de la subasta. Da un plazo a la CNMC de 24 horas para que emita un informe y decida si se invalida el procedimiento.

20 diciembre A las 4.15 horas de la madrugada, la CNMC emite un “pronunciamiento” en el que informa de que ha decidido no validar la subasta eléctrica “ante la concurrencia de circunstancias atípicas”

20 de diciembre. Rajoy anuncia en Bruselas que el Gobierno no trasladará el aumento del 11% al recibo de la luz, y que buscará un nuevo método para fijar la subida de enero.

21 de diciembre. Soria, en una entrevista a Abc, critica la “burda manipulación” que se produjo en la subasta y asegura que las eléctricas “no saben” cómo justificar que fuera "transparente".

26 de diciembre. La CNMC propone al Gobierno que aplique a partir del 1 de enero un incremento del 1,4% o del 2,9%, según se tenga en cuenta la evolución de los precios mayoristas del último semestre o del último trimestre.

27 de diciembre. Rajoy anuncia que la luz subirá mediante un decreto ley un 2,3% en enero. El Gobierno sustituirá el actual sistema de subasta trimestral para decidir la variación del recibo a lo largo de 2014.

7 de enero 2014. La CNMC emite un informe en el que determina que no hubo manipulación en la subasta. No habrá sanciones