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El empleo logra cerrar en 2013 su mejor año desde el inicio de la crisis en España

La Seguridad Social registra 64.097 afiliados más en diciembre, pero pierde 85.000 en 2013

La contratación indefinida cae al mínimo desde 1997

La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, y el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos.
La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, y el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos. EFE

El mercado laboral acabó 2013 bastante mejor de lo que lo empezó. Diciembre ha registrado un aumento de la afiliación y una caída del paro sin precedentes en las series estadísticas en el último mes del año. La Seguridad Social ha contado 64.097 cotizantes más respecto a noviembre; y las oficinas de empleo han registrado 107.570 parados menos, hasta quedar en 4,7 millones, según el Ministerio de Empleo. Buenos números que, en cambio, no han servido para evitar que el saldo del año todavía siga siendo negativo: en 12 meses la Seguridad Social perdió 85.041 afiliados, es decir, aún se destruye empleo.

Pero esta reducción es mucho menor que la observada el año pasado en estos días. Entonces los cotizantes caían a un ritmo del 4,6% anual; ahora lo hacen al 0,5%. Esto lleva a pensar que el suelo del mercado laboral está cerca y que pronto se creará empleo neto, es decir, comparado con el año anterior. "En pocas semanas, uno o dos meses como máximo", avanzó el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, consciente de que enero y febrero son malos meses para el mercado laboral y la buena nueva puede hacerse esperar.

Los cotizantes también crecen al eliminar los efectos del calendario

Desde Analistas Financieros Internacionales (AFI) concretan un poco más, pronostican que ese momento llegará en febrero. Mucho más —hay cálculos que lo llevan más allá de una década— habrá que esperar para recuperar los más de tres millones de afiliados perdidos por la Seguridad Social durante esta crisis.

También Josep Oliver, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, espera que la mejora anual llegue en los primeros meses de 2014: "En Semana Santa se dará seguro". No obstante, él no ve el horizonte totalmente despejado: "Hay nubarrones. Temo a las elecciones de 2015 y el efecto que provoque en los políticos. También temo lo que pueda suceder con Italia, Grecia, Francia o con los cambios de la política monetaria en Estados Unidos".

El trabajo por horas avanza mientras retrocede el empleo a jornada completa

Los buenos números de ayer —también positivos si se limpian del efecto del calendario— llevaron la euforia al Gobierno. En la presentación de los datos oficiales, que confirmaron los conocidos el día anterior sobre el paro registrado, las comparaciones con las series estadísticas fueron una constante en la exposición de la secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, y en la del responsable de la Seguridad Social, Tomás Burgos. "Es el primer diciembre de la recuperación", lanzó Burgos.

Gran parte de la relativa mejora que el mercado laboral ha registrado en este año, tiene que ver con el comportamiento del empleo en las administraciones, que ha crecido. "El sector público está creando empleo", señaló Ángel Laborda, de Funcas, que también apuntó que este fenómeno está relacionado con la relajación del ajuste fiscal: "Eso es coherente con el comportamiento del déficit [en referencia a que no se cumplirá el objetivo del 6,5%]". Este escenario, en principio, no tiene por qué cambiar en 2014, pues la meta marcada es el 5,8%. Otra cosa será 2015, cuando tenga que bajar hasta el 4,5%.

Pero el alivio no esconde lagunas considerables en un mercado laboral que presenta un balance de daños tremendo tras cinco años y medio de crisis: más de tres millones de empleos destruidos, una tasa de desempleo del 26% y una población activa menguante, como apuntan los datos de paro registrado, y subrayó el portavoz económico del PSOE, Valeriano Gómez, para restar valor a la reducción del desempleo.

Entre los puntos negros está la mala calidad del empleo que se creó en diciembre. El empuje de los contratos a tiempo parcial y temporales fue la tónica, y confirmó lo que ha sucedido durante todo el año. Esto puede observarse, por ejemplo, con el análisis de los compromisos laborales firmados a lo largo de 2013. De los 14,7 millones firmados, solo el 7,6% fueron indefinidos, el porcentaje más bajo desde que en 1997 una reforma laboral hecha por un Gobierno de José María Aznar restringiera la contratación temporal.

Entre las cifras de la Seguridad Social, lo que se aprecia es la fuerza que ha tomado el empleo a media jornada. Al ver las series de afiliación media por tipos de contrato entre asalariados, se observa cómo de enero a diciembre los afiliados que trabajan a tiempo parcial han aumentado un 160.915, mientras que los que lo hacen toda la jornada han caído en 100.731. Estos datos llevaron al diputado de Izquierda Plural Joan Coscubiela a afirmar en su blog que "lo que está sucediendo es la transformación de empleo indefinido en temporal y de empleo a tiempo completo en a tiempo parcial".

También los sindicatos, que comenzaron sus valoraciones por los buenos datos del día, acabaron subrayando la precariedad del empleo creado. "El descenso del paro va de la mano de la precarización del empleo y la elevada temporalidad", subrayó UGT. La central CC OO resaltó que "se trata en realidad de un dato de coyuntura y no de un cambio de ciclo, ya que en términos interanuales el sistema continúa perdiendo trabajadores en alta por sexto año consecutivo".

La patronal, por su parte, subrayó "esta situación de cierto optimismo", que ve "esperanzadora". Pero reclamó al Ejecutivo que siga "con las medidas de flexibilidad", es decir, más reformas.

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