Banesco se queda con Novagalicia

La entidad de origen venezolano paga cerca de mil millones por la entidad nacionalizada

El Estado ha inyectado 9.050 millones de euros para reflotar la entidad

El venezolano Juan Carlos Escotet, presidente de Banesco

Banesco advirtió a los competidores, los grandes bancos españoles (Caixabank, BBVA y Santander), que iba en serio en la subasta por Novagalicia Banco (NCG). Para este grupo de origen venezolano, el banco gallego es una oportunidad irrepetible. Y ha demostrado que cumple lo que dice. Ahora solo le queda lo más importante: cumplir el plan bancario y obtener rentabilidad a la adquisición.

El hecho es que la subasta del 88,33% de Novagalicia acabó con final sorpresa. Banesco, que se presentó también bajo la marca del banco gallego que ya posee, el Etcheverría, resultó ganador de la puja tras ofrecer 1.003 millones por la entidad y por dos carteras de créditos fallidos que ascienden a 3.100 millones de euros. Estas carteras de morosos las venderá a fondos buitre especializados en esta gestión.

Banesco pagará un 40% en el momento de formalizar la oferta y el 60% restante en plazos hasta 2018. El FROB no aclaró los detalles de estos plazos. El pago de esta cantidad reduce el coste que podía tener esta crisis para el contribuyente. El Estado ha inyectado 9.050 millones para sanear Novagalicia, con lo que se recuperarían unos 1.000 millones, dejando la factura de la entidad en unos 8.000 millones. Bruselas había calculado que el Estado perdería 7.600 millones por lo que ahora engordarán el déficit publico en 400 millones más.

Banesco era uno de los favoritos de Alberto Núñez Feijoo, presidente de la Xunta, junto con el fondo Guggenheim. El político forzó la fusión de las antiguas entidades gallegas, Caixa Galicia y Novacaixa, con lo que provocó la quiebra del grupo resultante. Feijoo solo buscaba tener un gran banco gallego, pero creó un gigante inviable. Los graves errores de gestión, sobre todo de José Luis Méndez, director general de Caixa Galicia, han resultado carísimos para los contribuyentes. Feijoo apostaba por los venezolanos porque mantendrán la sede en Galicia y destruirán menos empleo que si Novagalicia hubiera sido adquirida por alguno de los grandes bancos.

Fuentes: CNMV, NCG Banco y Banesco.

En comunicado, Banco Etcheverría/Banesco afirmó que asumían el control de la entidad gallega “con el compromiso de mantener la gestión, la sede, la obra social en Galicia, y el empleo. La entidad aborda la concesión de nuevos créditos a familias y pymes por más de 9.000 millones. El Etcheverría mantendrá la mayoría de las oficinas de NCG Banco en Galicia”. El Etcheverría, el banco más pequeño y más antiguo de España (va a cumplir 300 años), tiene 117 oficinas, 67 de ellas adquiridas a la propia NCG en mayo de 2013. Con Novagalicia, el grupo contará con 789 sucursales en España.

Además de pagar, el grupo venezolano mejoró su oferta al no pedir ayudas públicas. “Las condiciones del contrato de compra-venta no incluyen la concesión de un esquema de protección de activos (EPA) ni garantía adicional a los compromisos iniciales ofrecidos por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) respecto a determinados riesgos a los que podría tener que hacer frente NCG en el futuro”, explicó el fondo de rescate en un comunicado.

Con estas dos condiciones, el holding dirigido por Juan Carlos Escotet dejó atrás a Caixabank y el Santander — que partieron como favoritos—, así como al BBVA, los fondos Guggenheim y la alianza entre JCFlowers con Oak Tree. También se presentaron los fondos WJ Ross y Anchorage.

Banesco partía de una desventaja frente a los tres grandes: no podrá aprovecharse de 2.260 millones en créditos fiscales, como sí sucede con sus competidores españoles. Este montante, traído a valor actual, suponía una inyección de unos 500 millones de euros con los que no contará Banesco para incrementar el capital. La expansión de Banesco en España empezó en diciembre de 2012 cuando adquirieron a Novagalicia su filial el Banco Etcheverría por 100 millones. La sede del holding está en Madrid.

Banesco ha pagado una cantidad suficientemente alta como para que no haya segunda ronda: el precio está 200 millones por encima de la segunda mejor oferta y la supera en un 50%.

Los expertos alaban la llegada de Banesco “porque minimiza el coste de la crisis para el contribuyente y supone más competencia en el mercado”, apunta Joaquín Maudos, catedrático de la Universidad de Valencia.

Sin embargo, el resultado de la subasta no gustó nada a los grandes bancos. “Se nos pide poner mucho dinero para el Fondo de Garantía y para el banco malo y cuando se vende una entidad, que en parte ha sido rescatada por los bancos españoles, se entrega a uno extranjero. En otros países esto no ocurriría”, dijeron ayer fuentes de una entidad que ha perdido en la subasta.

Por el contrario, José Carlos Díaz, experto de ICADE, pidió “juego limpio a la banca española porque no ha tenido problemas para comprarse grandes bancos de Latinoamérica. Si el grupo es solvente, como se supone porque el Banco de España lo ha admitido en la subasta, no se pueden poner pegas ahora”.

Otro experto apuntó que, probablemente, “los bancos españoles han sido muy prudentes y Banesco ha apostado fuerte. Es el coste de la oportunidad”. Según fuentes del mercado, las ofertas españolas pedían más garantías ante las posibles pérdidas esperadas, (unos 2.000 millones), aunque no necesariamente con forma de EPA. Ganó el que más arriesgó.

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