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Banqueros sospechosos, imputados y ahora también detenidos

El arresto de directivos de la CAM es un paso más en la rendición de cuentas por la crisis

La decisión del juez Javier Gómez Bermúdez de arrestar a cinco directivos de la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) es una decisión inédita hasta la fecha en todos los procesos judiciales abiertos contra la banca. Hasta la fecha, los jueces han investigado las tropelías acometidas en nueve entidades (Bankia, Caja Madrid, Banca Cívica, CAM, Banco de Valencia, Catalunya Banc, Caixa Penedés, Caja Castilla La Mancha y Eurobank, cuya quiebra se produjo en 2004. Dentro de estas actuaciones, han sido imputados cerca de un centenar de antiguos responsables del sector, aunque solo uno de ellos había pasado por la cárcel, Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid. Por eso, la detención de los altos cargos de la CAM para llevarles a declarar ante la Audiencia supone un paso más en el largo e inconcluso proceso de rendición de cuentas de una crisis, la de las cajas de ahorros, que acabó obligando al país a pedir un rescate.

El historial de las cajas en los años previos a la crisis es un rosario de abusos, de riesgos excesivos y de intervencionismo político en la dirección de las entidades que confluyó con la crisis inmobiliaria hasta dejar a buena parte del sector al borde del colapso. Así, desde el inicio de los problemas económicos en 2007, el Banco de España ha intervenido cinco entidades, entre ellas la propia CAM y el Banco de Valencia.

El Estado también ha nacionalizado otras tres cajas y ha inyectado decenas de miles de millones en otras tantas entidades dentro de una reestructuración que ha costado a las arcas públicas 61.366 millones, aunque esta cifra solo abarca hasta finales de 2012. En paralelo, el rechazo social contra los antiguos responsables de las entidades ha crecido alentado por escándalos como el de las participaciones preferentes, los sueldos desorbitados o las indemnizaciones desorbitadas. El efecto de todo ello ha sido generar entre la opinión pública una muy mala imagen del sector, mientras sus clientes y ahorradores tienen la sensación de haber sido engañados.

Sin embargo, hasta la fecha, el único gran banquero que ha dado con sus huesos entre rejas ha sido el expresidente de Caja Madrid, que ingresó en prisión preventiva por orden del juez de instrucción Elpidio José Silva. Este juez decretó la entrada en la cárcel por hasta dos veces de Blesa, la segunda de ellas de forma incondicional y sin fianza, por las supuestas irregularidades cometidas en la compra de un banco estadounidense en 2008. No obstante, el antecesor de Rodrigo Rato salió en libertad tras anularse parte de las diligencias dentro de un proceso cuando menos controvertido que, de hecho, ha motivado la imputación del magistrado por supuesta prevaricación.

Echando la vista atrás, hay que remontarse hasta la crisis de Banesto para encontrar a otro gran banquero preso: la condena de 20 años que recayó sobre Mario Conde en diciembre de 1993.

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