Google salva la inspección de Hacienda con solo 1,9 millones más en impuestos

La Agencia Tributaria da por bueno que facture desde Irlanda sus ingresos en España

La filial española vuelve a declarar pérdidas en el ejercicio 2012

Imagen de la sede de Google en California. AP

Hacienda ha comprobado que Google no declaraba del todo correctamente sus impuestos en España. La Agencia Tributaria puso en marcha en 2011 una investigación que ha concluido este año con el levantamiento de actas por el Impuesto de Sociedades de los ejercicios 2007 y 2008. Pero la cifra adicional a pagar es de solo 1,9 millones, lo que en la práctica constituye un gran triunfo para la multinacional estadounidense, pues en la práctica Hacienda valida la plena legalidad del modelo que le permite no tributar apenas en España.

“Tras una revisión regular de nuestras cuentas, nuestra factura fiscal se ha ajustado y hemos pagado una cantidad residual”, explicó ayer un portavoz de la compañía. Las actas son resultado de la inspección abierta por la Dependencia Regional de Inspección de Madrid el 21 de enero de 2011, desvelada por EL PAÍS.

Las cuentas de Google Spain de 2012 fueron aprobadas en Mountain View, California, sede del grupo, el pasado 29 de junio. En ellas, la firma explica que el pasado 16 de enero firmó actas en conformidad y recibió acuerdo de terminación de la inspección de Hacienda. “Del resultado de estas actuaciones no se identifica cuota adicional para el ejercicio 2006 para el Impuesto de Sociedades. En el caso del Impuesto de Sociedades de 2007 y 2008 en las actas se ha cuantificado [la cantidad a pagar]”, dice Google. “La cuestión que ha motivado este hecho es de naturaleza subjetiva y por tanto la inspección no ha castigado con sanciones a la sociedad”, añade.

Aunque la cifra a pagar es de 1,9 millones, a Google Spain le salió a devolver 454.300 euros la declaración de 2011 y tenía retenciones y pagos a cuenta de 2012 de otros 352.000 euros (en que vuelve a declarar pérdidas), con lo que la cifra a pagar se reduce a 1,1 millones.

El levantamiento de actas de mínima cuantía y la inexistencia de sanciones implica que la inspección de Hacienda no cuestiona las maniobras de ingeniería fiscal que permiten a Google facturar desde Irlanda la inmensa mayoría de los ingresos que logra en el mercado español y luego trasladar los beneficios a paraísos fiscales como las islas Bernudas, de forma que la compañía apenas paga impuestos por sus enormes beneficios de fuera de EE UU. Los países del G20 trabajan en un plan para evitar la erosión de las bases imponibles y el traslado de los beneficios por grandes multinacionales como Google, Apple o Facebook, entre muchas otras, pues la mínima tributación de esas compañías socava la capacidad recaudatoria de los Estados en tiempos de duros recortes.

Google Spain sigue facturando en España una mínima parte de los ingresos que genera. Lo que hace es refacturar los costes en que incurre con un pequeño margen del 8% o 10% a Google Ireland y Google Inc en concepto de servicios de marketing y demostración de productos y de investigación y desarrollo.

Las estimaciones del sector apuntan a que Google genera cientos de millones por enlaces patrocinados en España. El mercado de publicidad en buscadores ronda los 500 millones, con un dominio casi absoluto de Google.Pero la filial española solo facturó 41,6 millones en 2012, con un incremento del 8,5% sobre 2011.

Google Spain declaró pérdidas de 1,4 millones en 2012 (frente a los 75.000 euros de números rojos del año anterior) tras contabilizar 1,66 millones en impuestos, sobre todo por declaraciones complementarias de ejercicios anteriores. Pese a que el resultado antes de impuestos es de 250.606 euros, diversos ajustes llevan a que el resultado fiscal sea de 715.133,78 euros que se apunta como bases imponibles negativas para ahorrar impuestos en el futuro.