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El Nobel premia teorías contradictorias sobre mercados financieros y los precios

Eugene F. Fama, Lars Peter Hansen y Robert J. Shiller ganan el premio de Economía de 2013

El comité destaca que ayudan a comprender los factores que inciden en la formación de precios

El comité del Nobel con las fotos de los tres premiados. REUTERS

Estadounidenses, con una larga carrera académica y hombres. Hasta aquí, lo habitual en el Nobel de Economía, un galardón que, a diferencia del resto de disciplinas que enjuicia la Real Academia de las Ciencias, financia el banco central de Suecia. Que recayera en Eugene Fama o Robert Shiller, dos de los candidatos habituales al premio, tampoco es sorprendente. Lo llamativo es que lo compartan en la misma edición. En síntesis: a Fama se le conoce como el teórico de la racionalidad de los mercados, a Shiller por demostrar que los inversores se comportan de forma irracional. Hay, incluso, un tercero en discordia, Lars Hansen, al que el comité del Nobel destacó por sus análisis sobre como se fijan los precios de los activos financieros.

“Iba a sacar a pasear el perro cuando recibí la llamada. Lo primero que pensé es que era una broma”. Hansen (62 años) relataba así este lunes, en un acto improvisado por la Universidad de Chicago, donde enseña, su primera reacción. Sonó más sincera que la explicación de Shiller, el favorito más obvio en los últimos años. “Tenía un montón de gente a mi alrededor que me hablaba de ello, pero no me lo esperaba”, dijo por teléfono en una breve conferencia de prensa.

A Shiller (67 años), profesor en la Universidad de Yale, se le premia por los trabajos en los que demostró que la variabilidad en los precios de las acciones es tan extrema que hace imposible predecir su valor a corto plazo. O que los métodos de valoración de activos parten muchas veces de supuestos imposibles (como que la aversión al riesgo y las expectativas no varían). Pero la razón de su favoritismo tenía que ver con que sus ideas más recientes, que resaltan la imperfección de los mercados (por la desigualdad en el acceso a la información o comportamientos irracionales en los inversores), han ganado muchos adeptos tras el descalabro financiero de 2008.

Autor de 'Animal Spirits'

Los renacidos Animal Spirits de John Maynard Keynes (o como la psicología determina la economía), sirvieron incluso para titular una de las obras más influyentes sobre la crisis, coescrita por Shiller y George Akerlof (también Premio Nobel en 2001 y esposo de Janet Yellen, la futura presidenta de la Reserva Federal de EE UU).

Eugene Fama (73 años) fue favorito al Nobel durante buena parte de la década pasada, al considerársele uno de los máximos exponentes de la escuela de Chicago, que abanderaba la racionalidad de los mercados, que el precio de los activos financieros en cada momento recogía toda la información disponible, o que la decisión conjunta de los inversores facilitaba la asignación de capital a los usos más eficientes. El derrumbe de 2008 se volvió como un bumerán contra estas tesis. “Soy de los pocos que creen que aquello puede considerarse un experimento que validó nuestras teorías”, sostuvo este lunes en Chicago, codo con codo con Hansen.

La coincidencia de Shiller y Fama en el mismo premio llevó a desempolvar el dicho de que la economía es la única disciplina en el que dos personas pueden ganar un Nobel por decir cosas opuestas. También a que los analistas se esforzaran por dar una visión integrada de sus trabajos. Hasta Paul Krugman, el Nobel de Economía más conocido, del que Fama dijo en el New Yorker una vez: “Si Krugman te ataca, es que debes estar haciendo algo bien”. “Fama ha dicho algunas tonterías, pero su teoría inicial, que Shiller refutó, merece el Nobel” repuso Krugman en su blog.

“Se puede considerar que lo que se premia es un área de investigación, creo que considerar que tienen un nexo en común está un poco pillado por los pelos”, tercia Enrique Sentana, que junto a otro investigador español, Manuel Arellano (ambos del Cemfi), ha trabajado con Hansen. Para el también profesor de la Universidad de Chicago, que recibió el Premio Fundación BBVA en 2010, pareció haber pasado la oportunidad hace dos años, cuando se dio el Nobel a Thomas Sargent y Christopher Sims, dos economistas con los que colaboraba de forma estrecha. “Aquel premio fue por investigación en macroeconomía, y este por valoración en mercados financieros, eso habla de su versatilidad”, ensalza Sentana. Esta vez, detalla el investigador español, lo que se reconoce a Hansen es la conclusión de que “para valorar activos financieros no hace falta tener un modelo completo de la economía, una técnica muy influyente en años posteriores”.

El Nobel más joven

Con la concesión del galardón de Economía se cierra la presente edición de los Nobel. El Nobel de Economía se denomina oficialmente Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel, ya que no corresponde al testamento original de Nobel y fue establecido por el instituto emisor sueco en 1968 para conmemorar su 300 aniversario.

La Real Academia de las Ciencias sueca es la encargada de otorgar el galardón, que tiene la misma dotación que el resto, este año 8 millones de coronas suecas (unos 920.000 euros). Se entrega también el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Nobel, en la tradicional doble ceremonia en Oslo, para el Nobel de la Paz, y en Estocolmo, para el resto.

El "más joven" de los Nobel ha distinguido a 71 personas en su historia, pero solo a una mujer, la estadounidense Elinor Ostrom, que compartió el premio en 2009 con su compatriota Oliver Williamson por sus análisis sobre política económica de las propiedades comunes y de los límites de las empresas, respectivamente. Los estadounidenses Alvin E. Roth y Lloyd S. Shapley fueron galardonados el año pasado por sus estudios sobre el diseño de los mercados y su teoría de las asignaciones estables.