Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las eléctricas europeas culpan a los errores políticos del 50% de la tarifa

Los 10 principales grupos presentan un manifiesto reivindicativo en Bruselas

Piden "evitar el continuo dramático cierre de plantas de gas en Europa"

Las eléctricas europeas culpan a los errores políticos del 50% de la tarifa

Los directivos de las 10 mayores grandes empresas energéticas, entre ellos Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, y Rafael Villaseca, consejero delegado de Gas Natural Fenosa, reclamaron este viernes en Bruselas un cambio drástico en la política energética de la Unión Europea que, a su juicio, no garantiza la seguridad de suministro y provoca un encarecimiento de la factura para los consumidores. Según manifestó Sánchez Galán, “más del 50% de la factura que pagan hoy los europeos no tiene nada que ver con la generación de energía o las redes, sino que responde a decisiones políticas erróneas que se han tomado en diferentes países”.

Los 10 directivos acudieron a la capital comunitaria para presentar un manifiesto reivindicativo de forma conjunta en el que también advirtieron del riesgo de apagones si se mantiene esa política energética y no se reduce el nivel de ayudas a las energías renovables con tecnologías inmaduras y evita “el dramático cierre de plantas de gas”. Según la denuncia, ya se han cerrado 50.000 megavatios, cifra equivalente a 50 plantas nucleares de mediano tamaño, nivel que podría duplicarse en los próximos meses. “Estas plantas no estarán ahí en caso de que haya un invierno muy frío en los próximos años y el riesgo de apagón nunca ha sido tan alto”, han alertado los directivos.

El Manifiesto de los 10 exige que se establezca un marco legal estable y armonizado en toda la UE. Según los ejecutivos, están en juego las inversiones del sector y su capacidad futura de satisfacer la demanda energética de la UE a precios competitivos. Además de los directivos españolas citados estuvieron los italianos Paolo Scaroni (ENI) y Fulvio Conti (Enel), el francés Gérard Mestrallet (GDF Suez), los alemanes Johannes Teyssen (E.ON) y Peter Teryum (RWE), el holandés Gertjan Lankhorst (GasTerra), el sueco Oystein Loseth (Vattenfall) y el checo Daniel Benes (CEZ Group). Falta la pública francesa EdF.

El sector energético reclama además a la UE que repare el mercado de emisiones de CO2 con el fin de que dé una "señal clara" que permita orientar las inversiones

Los directivos reclaman que las nuevas instalaciones de energía renovable dejen de contar con subvenciones públicas, tanto para tecnologías maduras (eólica) como las menos (fotovoltaica y termosolares). “El aumento de la producción de renovables está actualmente expulsando del mercado otras tecnologías más baratas, en particular las turbinas de ciclo combinado de gas, y por tanto aumentado el precio final”, denunció Villaseca. “Hay que abordar las subvenciones a las tecnologías que están inmaduras y usar los fondos para las maduras”, reclamó Sánchez Galán, quien añadió: “Plantas que son muy eficientes económica y medioambientalmente cierran y la inversión se va a otras geografías y la industria y los clientes pagan facturas más altas”, ha apuntado Sánchez Galán.

“No pedimos subsidios, pedimos incluso detener o reducir dramáticamente los subsidios a las renovables con tecnologías maduras y concentrar los subsidios en I+D para las tecnologías de mañana”, dijo el presidente y consejero delegado de GDF-Suez, Gérard Mestrallet.

En su lugar, piden que los apoyos públicos a la energía renovable se centren en la investigación y el desarrollo, especialmente en las tecnologías de electricidad renovable menos maduras. En pocas palabras, quitar las subvenciones a la producción de las fotovoltaicas y centrarlas en investigación.

El sector energético reclama además a la UE que repare el mercado de emisiones de CO2 con el fin de que dé una “señal clara” que permita orientar las inversiones. “Necesitamos un objetivo para 2030 que sea ambicioso pero razonable. Sin una señal clara sobre el carbono no estaremos en posición de invertir”, señaló el responsable de GDF-Suez.