La afiliación a la Seguridad Social cae en agosto tras cinco meses al alza

El desempleo apenas baja en 31 parados en el mejor agosto desde 2000

Los contratos temporales suponen el 94% de todos los firmados

Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

La temporada turística ha sido buena y el mercado laboral lo ha notado algo. Desde que comenzó la temporada alta, en marzo, hay 341.349 parados menos registrados en las oficinas de empleo, en total quedan 4.698.783; y la Seguridad Social ha ganado casi 150.000 afiliados. Pero ya ha llegado agosto, cuando el mercado laboral tradicionalmente se da la vuelta, y las contrataciones comienzan a remitir. El mes pasado esto se notó sobre todo en los cotizantes, que disminuyeron en 99.069 tras cinco meses al alza, y bajaron hasta 16.327.687. En cambio, el paro registrado se mantuvo estable, apenas descendió en 31 personas, según el Ministerio de Empleo.

Agosto ha sido fiel a su costumbre: no ha sido un buen mes para el mercado laboral, aunque ha sido menos malo que en ejercicios anteriores. La caída de afiliación a la Seguridad Social es la menor en agosto desde 2005; en el caso del paro hay que remontarse hasta 2000 para ver una caída mayor.

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Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

El Gobierno, como en ocasiones anteriores, ha intentado resaltar esta diferencia frente a los años inmediatamente anteriores. Ya lo había hecho el lunes la secretaria general del PP, aunque la exigua bajada del paro registrado aguó las expectativas levantadas por María Dolores de Cospedal. “Es un dato esperanzador”, ha declarado la ministra de Empleo, Fátima Báñez. El mismo adjetivo ha utilizado el responsable de Economía, Luis de Guindos, que ha ido más allá al afirmar que estos datos “ponen de manifiesto que hay una estabilización del mercado laboral, mucha menos destrucción de empleo”.

Que España sigue triturando puestos de trabajo siete años después de que comenzara la crisis es un hecho. Lo ratifica la afiliación a la Seguridad Social, incluso cuando se mide de forma desestacionalizada, es decir, cuando los datos reales pasan por un tamiz matemático que elimina los efectos de la temporada turística o las campañas agrícolas. No obstante, hay que esperar al otoño para ver si el habitual deterioro del mercado laboral es menor de lo habitual y ya puede comenzar a apreciarse el anhelado cambio de tendencia.

La paciencia es necesaria, puesto que la mejoría de los últimos meses está estrechamente relacionada con la temporada estival y tiene un marcado carácter temporal. De esto da fe que las ramas de actividad donde mejor se comportó la afiliación fue la hostelería y las actividades sanitarias. También invita a la prudencia que la firma de contratos temporales sigue en cuotas históricamente altas. El 94% de todos los compromisos de agosto tienen una duración limitada, en los últimos 15 años solo se dio un porcentaje mayor en diciembre de 2011, cuando la cuota llegó al 94,7%.

Tampoco aclara el panorama, más bien al contrario, lo que sucede con el paro registrado. En agosto disminuyó en 31 desempleados, 13.700 menos medidos sin tener en cuenta los efectos del periodo. Pero este descenso, vista la procedencia de las bajas, en su gran mayoría (-9.220) del colectivo que no ha tenido empleo, parece más relacionado con el desánimo ante la falta de expectativas laborales que por haber encontrado empleo. Quienes no han trabajado anteriormente tienen pocos incentivos para estar inscritos en las oficinas de empleo, ya que no tienen derecho a prestaciones contributivas y los recortes han restringido el acceso a los subsidios, y las posibilidades de hallar un trabajo son bajas en la coyuntura actual.

También UGT ha llamado la atención sobre este punto al subrayar que toda reducción del paro es positiva, pero que, en su opinión, esta vez tenía que ver con el desánimo y ha destacado la significativa caída del desempleo entre los menores de 25 años (9.199). Por su parte, CC OO ha resaltado la estacionalidad del empleo creado durante los meses de alivio laboral. Ambos sindicatos han reclamado cambios en la política económica del Ejecutivo.

El gasto en prestaciones cae el 6%

El gasto en prestaciones por desempleo ascendió a 2.439,6 millones de euros en julio, lo que supone un descenso del 5,9% respecto al mismo mes de 2012 gracias a la decisión del Gobierno de recortar los pagos a partir del sexto mes en el paro. La cobertura del sistema, por su parte, se situó en el 64,54%, 2,7 puntos porcentuales menos que en julio del año anterior, mientras el número de perceptores llegó a 2.876.557, un 1,6 % menos.

El gasto medio mensual por persona (sin incluir el subsidio agrario de Andalucía y Extremadura) fue de 867,9 euros, 41,8 euros menos que en julio de 2012 (el 4,6%). La cuantía media bruta percibida por beneficiario fue de 821, 21,9 euros menos (2,6 %).

La patronal ha optado por apuntarse a la tesis del Gobierno y como Guindos y Báñez ha calificado el dato de “esperanzador”. No obstante, ha reclamado cautela antes de “poder hablar de un punto de inflexión consolidado”.

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