Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Quién se lleva el dinero de la PAC

Unos 900.000 perceptores españoles se repartieron 5.000 millones de euros en 2011

El Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas iniciarán en las próximas semanas las negociaciones para aplicar la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), que trae consigo pagos directos por un montante anual de 5.100 millones de euros asignado a España por Bruselas. A la hora de la distribución de esos fondos, el ministro Miguel Arias Cañete tiene tres ideas claras. La primera, que la gestión de esos fondos recaiga sobre la Administración central, frente a la posición de algunas comunidades autónomas que defienden la asignación de un montante igual al actual para que sean ellas las responsables de su administración. Segunda, que la reforma no suponga un trasvase de fondos entre comunidades autónomas, sectores o explotaciones. Tercera, que la aproximación de los pagos entre unas y otras superficies se haga de una forma muy gradual, siempre respetando las diferencias entre los distintos tipos de agricultura que hay en el país.

En relación con la PAC hay permanentemente una pregunta en el aire: ¿quiénes y dónde se cobran las ayudas directas?

En 2011, España recibió 5.030 millones. Según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria, cobraron ayudas 895.267 perceptores. De ellos, 850.452 personas físicas —el 95%— ingresaron el 74% de los fondos: 3.721 millones de euros. Por su parte, 44.815 personas jurídicas —entidades asociativas, cooperativas y sociedades agrarias de transformación, comunidades de bienes, empresas o entidades de todo tipo— recibieron el 26% de los recursos: 1.308 millones.

Tradicionalmente, a la hora de valorar la distribución de los pagos se suele hablar de que un 20% de los perceptores, entre los que se hallan los grandes terratenientes, reciben el 80% de los fondos, mientras el 80% de restante solo ingresa el 20%. Esta distribución es solo una verdad a medias, y en ocasiones se presta a una demagogia fácil. Es evidente que existen unos pocos miles de terratenientes individuales que ingresan grandes sumas de dinero, en ocasiones en función de las tierras cultivadas y en otras yermas. Pero en ese colectivo también hay empresas, entidades públicas o asociativas con elevados ingresos.

El valle del Guadalquivir es la zona con el mayor volumen de cobros

En el caso de los perceptores, algo menos de 14.000, se llevan unos 1.200 millones de euros sobre ese total de 5.030 millones. En la parte contraria, nada menos que unos 662.000 beneficiarios ingresaron solo 750 millones de euros. Hay que señalar, sin embargo, que en ese gran colectivo de pequeños hay más de 160.000 que no llegan a cobrar los 300 euros. Es intención de Agricultura que ese colectivo desaparezca en un plazo de tres años por considerar que quienes cobran esa ayuda no se pueden calificar en la mayor parte de los casos de profesionales, lo que daría un vuelco a la estadística. El grueso de los pagos se halla en los aproximadamente 222.000 perceptores con cobros individuales entre los 5.000 y los 50.000 euros por un importe total de más de 3.100 millones, donde se hallan mayoritariamente los profesionales que hoy quedan en el sector, solo unos 350.000.

En España, la ayuda media por perceptor es de 5.209 euros según datos de la Comisión, con un colectivo de casi 900.000 beneficiarios. Para la Administración, es preciso reducir el número para una mejor gestión y reparto de las ayudas. En Francia, los beneficiarios son 372.000, con una media de 8.000 euros por cabeza,

Otra de las preguntas más recurrentes sobre las ayudas PAC es adónde van a parar las mismas.

Por el número de beneficiarios, del total de 895.267 pagos, Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León tienen el grueso de los destinatarios en base a los cultivos de olivar, herbáceos o viñedo. También Valencia, por los agricultores a tiempo parcial en el sector de los cítricos. Sin tener apenas agricultura y ganadería, destacan los 26.750 perceptores de Madrid, la mayoría con explotaciones en otras comunidades autónomas.

En Madrid existen 26.000 beneficiarios por un montante de 174 millones

El número de beneficiarios guarda una relación con los recursos que van a parar a cada comunidad autónoma. El volumen más importante de los fondos corresponde a las producciones de olivar, al conjunto de los cultivos herbáceos, cereales u oleaginosas, viñedo y, en zonas muy concretas, las primas al vacuno de carnes, el tabaco o el algodón.

Una tercera pregunta a la hora de analizar las ayudas PAC es si las mismas van a parar al medio rural o se quedan en perceptores residentes en ciudades.

De acuerdo con los datos manejados por el Fega, de los 8.122 existentes en España, los perceptores de las ayudas directas residen en 7.989 poblaciones. De esa cifra, 7.262 tienen menos de 10.000 habitantes y recibieron el 62,6% de las ayudas por un montante de 3.148 millones. Otros 666 municipios urbano-rurales —de entre 10.000 y 100.000 habitantes— recibieron el 23% de las ayudas. Ello supone que las ayudas pagadas en poblaciones rurales o urbano-rurales donde reside el 90,5% de los beneficiarios se pagan el 85,81% de las ayudas, 4.311 millones de euros.

Las poblaciones del eje Sevilla, Jaén y Córdoba con olivar, algodón y herbáceos en regadío es la zona con mayores ingresos, mientras en localidades sueltas destacan Talayuela en Cáceres por el tabaco o Binéfar y Tauste en Aragón y Menasalbas en Toledo por el vacuno.

Finalmente, entre otras, hay una cuarta pregunta generalizada en relación con esos 5.000 millones de ayudas. ¿Para qué sirven? ¿En qué se invierten?

Una parte importante de las ayudas de la PAC se instauraron simplemente para compensar las rebajas o la eliminación de los precios oficiales de compra y la supresión de los mecanismos de regulación de los mercados que provocaron caídas de los precios. En consecuencia, son ayudas para compensar ingresos y no existe ninguna exigencia para su destino a la explotación.

Basándose en los datos parciales disponibles por el Fega sobre la edad y el sexo de los perceptores sobre un total de 823.000 pagos por 3.843 millones, las personas con menos de 25 años solo cobran el 0,34% de las ayudas, mientras las personas de más de 65 años recibieron en 2012 el 29% de los fondos. El 50%, corresponde a agricultores y ganaderos de entre 25 y 44 años. De los 823.000 perceptores, 292.000 son mujeres y 531.000 varones, relación que se mantiene en todos los segmentos de edades.