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El déficit de Rajoy superaría al de Zapatero sin el retraso de devoluciones

El Ministerio de Hacienda aplazó los reembolsos tributarios de diciembre a enero lo que rebajó unas cinco décimas la desviación presupuestaria de 2012

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una sesión de control al Ejecutivo. EFE

El déficit del Gobierno de Mariano Rajoy (Administración central y Seguridad Social) en 2012 sería mayor que el del Ejecutivo de Zapatero en 2011 sin contar el efecto del retraso de las devoluciones tributarias realizadas en el último tramo del año. Este aplazamiento es el que ha permitido reducir el déficit público. El Ministerio de Hacienda niega que el retraso se deba a cuestiones contables para cuadrar el déficit y lo achaca a un aumento del control tributario.

El Gobierno aplazó el pago de las devoluciones tributarias de diciembre [el dinero que reclaman los contribuyentes cuando sus liquidaciones fiscales les salen a devolver porque han pagado de más al fisco] lo que le ha servido para cuadrar las cuentas públicas y acercarse al objetivo de déficit impuesto por Bruselas (el 6,3% del PIB). Al mes siguiente, en enero de 2013, Hacienda impulsó el pago de las devoluciones tributarias aplazadas —crecieron un 82% respecto al mismo mes del año anterior—, según se desprende de los informes de recaudación de la Agencia Tributaria.

La rebaja de déficit del Gobierno central fue mayor en 2011 que en 2012

El fisco retuvo reembolsos por el IRPF, sociedades e IVA el año pasado por importe de 4.985 millones (lo que supone casi cinco décimas de PIB), el 82% de los cuales (4.106 millones) corresponden al mes de diciembre. Sin estos retrasos en las devoluciones, la recaudación por el IRPF hubiera disminuido en 493 millones, los ingresos por IVA se hubieran rebajado en 2.341 millones; y los de sociedades, en 2.151 millones.

La Agencia Tributaria ofrece los ingresos tributarios homogéneos (ajustando la recaudación al “ritmo de devolución de una campaña tipo” y aplicando otros ajustes adicionales). Según esto, si Hacienda no hubiera aplazado las devoluciones tributarias y aplicado otras correcciones a los ingresos hubiera recaudado 5.168 millones menos.

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, descartó ayer en un encuentro con la prensa que el retraso de las devoluciones esté vinculado a la consecución del objetivo de déficit. Explicó que se están revisando todas las solicitudes de devolución, que suponen unos 40.000 millones. Insistió en que se está aprovechando el plazo máximo legal que permite la ley —seis meses— para analizar las reclamaciones cuyo volumen está afectado por los importantes cambios normativos sobre los impuestos del año pasado.

No obstante, el aplazamiento en el pago de las devoluciones fiscales podría haber supuesto una rebaja de unas cinco décimas del déficit público de todas las Administraciones públicas presentado por el presidente Rajoy, el 6,74% del PIB. El déficit público sin el efecto de los reembolsos tributarios hubiera sido el 7,2% del PIB.

Las comunidades son las que han llevado el peso de la consolidación

En realidad, el anterior Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero redujo el déficit público en 2011 más que el actual Gobierno de Mariano Rajoy. En su último año, Zapatero rebajó el déficit dependiente del Gobierno central en siete décimas (del 5,89% registrado en 2010 al 5,2% de 2011). Rajoy, por su parte, redujo el desfase del Estado y la Seguridad Social del 5,2% al 4,8% registrado en 2012. Y, sin contar las devoluciones, lo hubiera elevado en una décima (del 5,2% de 2011 al 5,3%). Las principales responsables de la rebaja del déficit público de España el año pasado son las comunidades autónomas: lo rebajaron más de un punto y medio (1,58 puntos); del 3,31% de 2011 al 1,73% del año pasado. En ambos años, la mayor parte de las comunidades estuvieron gobernadas por el PP, pero en 2011 se desviaron significativamente mientras que en 2012 cumplieron mucho más.

Eso sí, el esfuerzo de consolidación fiscal está afectado por la diferente evolución económica. La actividad creció el 0,4% en 2011 mientras que el año pasado estuvo condicionado por la recesión —la economía cayó un 1,4%—, lo que ha dificultado las políticas el ajuste de las cuentas públicas.

El Ejecutivo de Rajoy justificó las subidas de impuestos y los duros recortes por la desviación heredada de Zapatero. En realidad, en lo dependiente de Rajoy, la reducción del déficit, incluso contando las devoluciones, ha sido de solo cuatro décimas, es decir, menor que la planteada antes de las elecciones si el anterior presidente hubiera cumplido. Y la desviación del déficit de Rajoy sobre los objetivos revisados al alza por dos veces hubiera sido tan grande como la de Zapatero (ocho décimas entre Estado y Seguridad Social) de no ser por el retraso en las devoluciones.

De todas formas ya lo expresó de forma muy clara Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, hace dos semanas: El objetivo fundamental era que “el país ganara credibilidad”. “Para eso hemos hecho lo que hemos hecho en 2012”, precisó entonces.