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La CEOE quiere un contrato único y ‘miniempleos’ para los jóvenes

“Aunque los sindicatos lo llaman contratos basura, nosotros creemos que es mejor tener a la gente trabajando una hora, dos horas o tres horas que cero", señala Joan Rosell

El vicepresidente de CEOE Jesús Terciado, el presidente, Juan Rosell (centro) y el secretario general, José María Lacasa
El vicepresidente de CEOE Jesús Terciado, el presidente, Juan Rosell (centro) y el secretario general, José María Lacasa EFE

“Si a mí me dejas la legislación laboral, te la cambio en una semana”. Bajo esa declaración de principios, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, defendió en un encuentro con periodistas profundos cambios en la regulación de la contratación y los convenios que supondrían una nueva reforma laboral. Rosell propugna con carácter general un contrato único con indemnización creciente y, para los jóvenes, miniempleos con sueldos por debajo de convenio.

“Aunque los sindicatos lo llaman contratos basura, nosotros creemos que es mejor tener a la gente trabajando una hora, dos horas o tres horas que cero. Esa es nuestra teoría. Y que a lo mejor este contrato pudiera ser compatible con la percepción de algún tiempo de subsidio”, dijo en referencia a los miniempleos, una posibilidad especialmente para los jóvenes, en la que la patronal cree que habría que permitir salarios por debajo de los niveles de convenio. “Tal es la situación que tenemos que probar cualquier cosa”, señaló. "Intentemos que la gente trabaje dos horas, tres horas o cuatro horas durante tres días, porque si lo hace, está en la empresa, en la empresa lo ven, y a lo mejor al final lo contratan", señaló el representante de los empresarios.

A Rosell no le convencen las propuestas del Gobierno sobre empleo juvenil: “Nos están trayendo unos tochos tremendos. Lo único que queremos es un contrato muy simple, muy fácil, de tres líneas”.

Aunque la patronal cree que aún no se puede hacer un balance de la reforma laboral un año después de su aprobación porque no estuvo fijada definitivamente hasta julio, Rosell aboga por “un contrato simple, en tres líneas, sin bonificación, con un periodo de prueba y que a partir de ahí sea indefinido y con unas condiciones de salida pactadas en función de los años que se haya estado”. Esas condiciones “pactadas” facilitarían el despido llegado el momento.

"Con la legislación actual, ¿quién va a querer contratar fijo si puede contratar temporal? En cambio, si tuviésemos una legislación donde el contrato fuese indefinido, pero muy flexible, no tendríamos ningún problema. Ahora la gente tiene pánico a contratar indefinidamente. ¿Por qué no los hacemos todos indefinidos? Pero con unas condiciones de salida pactadas", señaló.

En cuanto a la negociación colectiva, "en los convenios sí se están dando muchos pasos", afirma. "Los convenios hay que ponerlos patas arriba. Esto, cada vez que lo digo, los sindicatos se enfadan, pues que se enfaden. Ponerlos patas arriba en el buen sentido, modernizarlos", matizó.

Rosell cree que la ley de unidad de mercado podría ser “más potente” que la que propone el Gobierno, pero que no puede decir que esté mal.

De lo que no es partidaria la patronal es de una nueva reforma de las pensiones inmediata: “No nos precipitemos. Si firmamos hace dos años y va a ser muy difícil ponernos de acuerdo...”.

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