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Las primas a las energías alternativas disparan el déficit de tarifa eléctrica

El desfase tarifario crece un 14% entre enero y noviembre y rebasa todas las expectativas

Las ayudas ascienden a 8.012 millones y rebasan en un 25% lo previsto a principios de año

Central termoeléctrica

Las cuentas del sistema eléctrico siguen sin cuadrar. Ni la subida de tarifas, ni los impuestos a las eléctricas ni los variados parches con que el Gobierno ha intentado frenar la sangría han impedido que el déficit y la deuda del sistema eléctrico sigan creciendo como una bola de nieve. Las primas a la producción de electricidad de fuentes alternativas (incluyendo la cogeneración) han batido marcas durante 2012 y han contribuido a disparar el déficit de tarifa, es decir, la diferencia entre los costes y los ingresos regulados del sistema, según un informe publicado ayer por la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

El ascenso se produce a pesar de que no se registran nuevas instalaciones desde enero de 2012, tras la moratoria ordenada por el Ministerio de Industria tras la llegada de José Manuel Soria. La congelación no era retroactiva, por lo que las plantas ya preinscritas en el registro del Ministerio (especialmente de energía termosolar) que se han ido incorporando a la red desde entonces han podido recibir esta clase de subvenciones. La solución al persistente problema del déficit de tarifa es uno de los mayores puntos de fricción entre Industria y las eléctricas.

La liquidación hasta noviembre de 2012 indica que, durante los 11 primeros meses del pasado año, las subvenciones a las energías no tradicionales ascendieron a 8.012 millones de euros, un 22,6% más que en el mismo período de 2011. Esa ha sido la causa fundamental de que, a pesar de la reducción en los costes de distribución y transporte, el déficit de tarifa haya crecido un 14,1%, hasta 4.072 millones.

Esto supera por mucho el límite que el propio Ejecutivo se puso el pasado abril para todo el año, de 1.500 millones. El pasado 28 de diciembre, el Gobierno resolvió no poner un tope legal para las diferencias tarifarias generadas durante 2012; en un reconocimiento de su incapacidad para resolver el problema, también acabó con la obligación de acabar con el déficit este año.

La cifra supera por mucho el límite de 1.500 millones que el Gobierno se había puesto para todo 2012

A la explosión de las primas se suman los déficit acumulados de años anteriores. Solo del año 2011, quedan pendientes de pagar 732 millones. A esa cifra hay que añadirle los pagos al Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico, el mecanismo diseñado por el Gobierno para convertir la deuda tarifaria en bonos y que en los once primeros meses de 2012 ascendieron a 1.059 millones.

El déficit sería aún mayor sin algunos de los parches que ha puesto el Gobierno, como el uso de fondos remanentes del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) o de la propia CNE, partidas que no son recurrentes. En septiembre, Industria aprobó una batería de impuestos a la generación que provocó fricciones entre el responsable de Industria y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Pero el verdadero problema para el Ejecutivo es que la reducción del déficit pasa, en gran medida, por un aumento de la factura de la luz aún mayor al de los últimos años. El pasado 20 de diciembre Soria indicó que el Gobierno consideraba “inasumible” engordar el déficit tarifario para contener el precio de la energía. En la subasta celebrada al día siguiente, el kilovatio adquirido por las distribuidoras subió un 10% con respecto a septiembre.

De las energías que reciben primas, es la eólica la que abastece un porcentaje mayor del consumo, respondiendo de un 21,4% de la demanda total. Le sigue la cogeneración (10,6%), que puede utilizar a la vez fuentes renovables (como la biomasa) y no renovables, como el gas natural.

A pesar de ello, es la energía solar la que se lleva la mayor parte de las primas: 3.481 millones de euros, un 43,7% del total, frente al 22,6% de la eólica o el 21,3% de la cogeneración. Cada kilovatio producido por una central fotovoltaica recibe 33 céntimos de euro en subvenciones, frente a los 3,7 céntimos que recibe el generado por una central eólica.

Los mayores crecimientos de las primas se han dado en cogeneración y energía solar.

UE: 5.000 millones en ayudas a la eficiencia tirados a la basura

EL PAÍS

El Tribunal de Cuentas de la UE ha denunciado el mal uso que hacen los socios de las ayudas comunitarias para mejorar la eficiencia energética, ya que se destinan principalmente a proyectos de renovación de edificios públicos sin valorar su rentabilidad ni si cumplen con los objetivos exigidos para este tipo de subsidios.

"Ninguno de los proyectos que examinamos incorporaba una evaluación de las necesidades ni un análisis del potencial de ahorro energético", ha dicho Harald Wgerbauer, responsable del informe del Tribunal sobre el asunto. En el texto, además, alerta de que el plazo medio de amortización de los proyectos financiados es superior a los 50 años de media, llegando en casos extremos a los 150 años, cuando ni los componentes ni los edificios van a durar tanto.

"Desde el punto de vista de la eficiencia energética, (los fondos) pueden considerarse perdidos", concluye el informe, que sólo fiscalizó casos concretos de República Checa, Italia y Lituania pero asegura que sus resultados son extensibles al resto de socios. Desde 2000, la UE ha asignado casi 5.000 millones de euros a la cofinanciación de estas medidas en los Estados miembros.