Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los arquitectos critican la ley que les hace competir con los ingenieros

"La norma podría poner en peligro el trabajo del sector ligado a la arquitectura", explica el colectivo

Los arquitectos españoles están en pie de guerra. El proyecto de Ley de Servicios Profesionales que prepara el Ministerio de Economía y Competitividad eliminaría la reserva exclusiva de actividad que prevé la Ley de Ordenación de la Edificación (de 1999), de forma que también los ingenieros con competencias en edificación podrían proyectar y dirigir obras de viviendas o edificios públicos como escuelas o museos. El pasado jueves, el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España comunicaba, tras una reunión extraordinaria, que el borrador “podría poner en peligro el trabajo del sector productivo ligado a la arquitectura”. Ayer fue la Asociación Arquitectos por la Arquitectura quien expresó su “más enérgico rechazo” al anteproyecto. “Las modificaciones que introduce en la definición del trabajo del arquitecto supondrían la práctica desaparición de la arquitectura como actividad”, asegura la asociación en un manifiesto.

El borrador de la ley justifica que “si un profesional —arquitecto o ingeniero— es competente para realizar una edificación, se entiende que también será capaz de realizar otras, con independencia de su uso”, subrayan tanto el escrito del Consejo como el de la Asociación. “El legislador parece ignorar que los edificios no son máquinas, que son el entorno de nuestra vida”, afirma el manifiesto. “Aún en el supuesto de que desde la ingeniería se garantizase una cierta corrección constructiva y económica, es seguro que difícilmente podría hacer frente a su síntesis con las otras variables funcionales, culturales, estéticas, sociológicas, etc. Que la arquitectura engloba”.

Más diplomáticamente, la carta del Consejo de Colegios afirma que “la confusión entre la Arquitectura y otras profesiones puede provocar una concentración de actividad de las oficinas técnicas que sería contraria a la deseable competencia dentro del sector”. La institución también apela al reconocimiento social de la arquitectura y a su “interés público y cultural”, “por ser la arquitectura donde se responde a la necesidades de las personas”.

El manifiesto aboga por la colaboración entre profesionales. En los próximos días, recuerdó el consejo de colegios, se han programado reuniones con la administración con el objetivo de modificar el borrador.