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La crisis deja una década perdida para los países periféricos del euro

Cinco economías, entre ellas la española, no recuperarán el nivel de PIB previo a la crisis al menos hasta 2018, según las nuevas previsiones del FMI

EFE

Una burbuja inmobiliaria que estalla y pone el sistema financiero contra las cuerdas, un banco malo, un endeudamiento público creciente, un déficit desbocado, despilfarro en infraestructuras. ¿Irlanda? ¿España? No, es el Japón de los años noventa, el que provocó la llamada década perdida de la que el país no ha terminado en realidad de reponerse. Aquí, en el Japón renqueante, pero aún rico, el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de publicar sus nuevas previsiones sobre la economía mundial. Y de su análisis se deduce que la década perdida se propaga por toda la periferia de la zona euro. Si se cumplen, cinco países de la moneda única, entre ellos España, no recuperarán al menos hasta 2018 el nivel de actividad económica que tenían antes de la crisis, una crisis que primero fue financiera y estadounidense y ahora es de la deuda y europea.

Esos cinco países son España, Italia, Portugal, Grecia y Eslovenia, pero también han perdido casi una década Irlanda, Chipre y Estonia, lo que da casi un pleno de los países periféricos del euro. Además, uno de ellos, Italia, estará en 2017 aún lejos de recuperar el nivel de producto interior bruto (PIB) real previo a la crisis y otro, Grecia, estará muy lejos, lejísimos.

Los problemas de financiación por la elevada deuda (pública o privada) han pesado como una losa en la recuperación, primero, y han provocado la recaída, después, en varias de esas economías. Esa deuda seguirá lastrando el crecimiento durante largo tiempo, pues reducirla es “una maratón”, según sostiene el organismo.

En el caso español, la actualización de las previsiones del Fondo ha retrasado en un año más la vuelta al nivel precrisis, que ahora se producirá en 2018, si las perspectivas dejan de empeorar.

El Fondo publicó ayer su base de datos completa con las previsiones para 185 economías y ni siquiera los países pequeños o diminutos libran a España de ser la segunda con peor evolución prevista para 2013 de todo el mundo (con una caída del PIB del 1,3%), en el puesto 184º. Solo Grecia se sitúa por detrás (con una caída del 4%). Para Siria el Fondo no formula previsiones.

En 2014, vuelta al crecimiento

Las previsiones hasta 2017 muestran que la economía española volverá a crecer (un 1%) en 2014 y que ese crecimiento mejorará hasta el 1,6%-1,7% en los tres años siguientes, en los que el organismo mantiene su anterior estimación, publicada en julio pasado en el informe anual sobre España. Ese débil crecimiento permitirá empezar a reducir el paro en 2014, pero eso no bastará para que la tasa de desempleo baje del 20% ni siquiera en 2017.

¿Década perdida? Si lo que se compara no es el producto interior bruto, sino el empleo y la tasa de paro, la recuperación de los niveles previos a la crisis tardará mucho más de 10 años, no solo en España, sino también en el resto de países periféricos de la zona euro. En casi todos, el paro se ha duplicado con creces durante la crisis y la previsión es que solo baje ligeramente en la primera fase de la recuperación.

En todo caso, si en tiempos de elevada incertidumbre como estos las previsiones a uno y dos años cuentan con un gran margen de error, las que se formulan a más largo plazo son casi una quiniela. Echar un vistazo a lo que decía el Fondo hace cuatro o cinco años ayuda a relativizar el valor de los nuevos pronósticos.