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Montoro desautoriza la reforma energética que plantea Soria

"Nos opusimos desde el primer minuto”, dice el ministro de Hacienda

Considera “discriminatorio” plantear tasas más altas para las renovables

"Yo tengo la última palabra en la creación de impuestos", dice sobre el 'céntimo verde' del gas

Soria responde: "Proponer la reforma energética le corresponde a Industria"

Cristóbal Montoro y José Manuel Soria.

El Gobierno había logrado mantener bajo control las tensiones que provocan en los ministerios un recorte tras otro. Apenas habían aflorado reproches tras medidas durísimas; de las divergencias entre Economía y Hacienda hay pistas desde hace meses, aunque ninguna declaración salida de tono. Pero el Ejecutivo de Mariano Rajoy no ha pasado la prueba de la reforma energética, un proyecto muy complejo, trufado de intereses contrapuestos. Desde junio, la propuesta de Industria estaba bloqueada por los reparos de Hacienda. El conflicto estalló este martes, con declaraciones muy críticas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y una réplica envenenada del ministro de Industria, José Manuel Soria, quien recordó que se ha subido el IVA contra el criterio inicial de Montoro.

En una entrevista con la agencia Bloomberg, que se interesaba por el retraso en la tramitación de la reforma energética, Montoro fue contundente al referirse a la iniciativa de Soria. “Han propuesto unos impuestos selectivos [sobre cada tipo de energía] que iban a crear discriminación”, respondió el ministro de Hacienda. “¿Y eso no iba a llevarnos a problemas legales?”, se pregunta. “Nos hemos opuesto desde el primer minuto”, zanja.

El Ministerio de Industria había preparado una subida de impuestos al sector eléctrico que, unida a la subida del precio de la luz, debía acabar con los 24.000 millones de déficit de tarifa acumulado en la última década. La propuesta incluía un impuesto del 4% a las térmicas, del 11% a la generación eólica y otro del 19% a la fotovoltaica y del 13% a la termosolar. Nucleares e hidráulicas también tendrían su propio gravamen (10 y 15 euros por megavatiohora). En total, pretendía recaudar 6.800 millones de euros al año y compensaba a las eléctricas con concesiones más amplias.

La Comisión Europea ha señalado que el déficit de tarifa no era responsabilidad exclusiva de las renovables

La Comisión Europea había señalado que el déficit de tarifa no era responsabilidad exclusiva de las renovables ya que en España había una “retribución excesiva” a nucleares e hidráulicas, que cobran el precio de la electricidad más alto del mercado a pesar de que son instalaciones que han recuperado sus costes y que no pagan el agua. Además, Bruselas había pedido que el impuesto no fuera discriminatorio contra las renovables, y la diferencia de tipos por tecnología auguraba una cascada de recursos.

Cuando el exministro de Industria socialista Miguel Sebastián, recortó las primas a la fotovoltaica, varios inversores extranjeros recurrieron a un pleito internacional por la inseguridad jurídica. En junio, el Tribunal Supremo comenzó a fallar a favor del Estado y en contra de los promotores solares, que habían recurrido la limitación de las primas a 25 años.

Con ese aval del Supremo, Industria ha propuesto compensar ese supuesto exceso de primas recibidas por algunas energías renovables con impuestos más altos. “En política fiscal, nada va al Consejo de Ministros que no haya surgido del Ministerio de Hacienda”, recalcó Montoro.

La alusión iba también por la última propuesta de Soria, quien había aireado que se planteaba aplicar un recargo al gas natural para reducir el déficit de tarifa. “Han decidido divulgar la idea en los medios de comunicación, pero yo tengo la última palabra en la creación de impuestos”, afirmó Montoro. En su plan bienal, enviado a Bruselas, el Gobierno había adelantado que pretendía recaudar más de 1.000 millones anuales con nuevos impuestos sobre hidrocarburos, pero para reducir el déficit público, no el tarifario.

Montoro mantuvo además que la reforma energética “no es decisiva para solucionar la financiación de España”, problema prioritario en la agenda del Gobierno. Y dio a entender que seguirá sin aprobarse al asegurar que empresas del sector “dicen que no precipitemos la decisión porque podría complicar aún más las cosas”.

Industria ha propuesto compensar ese supuesto exceso de primas recibidas por algunas energías renovables con impuestos más altos

La réplica de Soria fue corta pero llena de intención. En un encuentro con la prensa en Las Palmas de Gran Canaria, el ministro defendió que “cualquier tipo de propuesta o medida en materia de reforma energética corresponde al Ministerio de Industria”. Añadió que otros ministerios, como el de Hacienda, “pueden opinar”. Concluyó que la decisión definitiva la tomará el Gobierno “de forma colegiada”. Y lanzó la pulla: “Por ejemplo, el Gobierno adoptó una decisión en diciembre, de incrementar el tipo impositivo del IRPF y dejar como estaba el IVA. Eso fue una propuesta del Ministerio de Hacienda que colegiadamente la adoptó el Gobierno y luego más tarde, a los seis meses, lo que se hizo, también de manera colegiada, fue adoptar la decisión de aumentar el IVA”. Hacienda, el ministerio que “tiene la última palabra en los impuestos”, en expresión de Montoro claudicó aquí frente a la posición de Economía.

La agencia Bloomberg también preguntó a Montoro sobre si en su posición influyen los intereses que puedan tener su hermano, Ricardo Montoro, y Ricardo Martínez Rico, hermano de su jefe de gabinete, en defender a las empresas de energía renovable. Ambos participan en una consultora, Equipo Económico —creada en 2006 por el propio ministro, que se desvinculó luego—, que tiene como clientes a Abengoa y otros productores de energía solar, como ya informó El Economista. Montoro negó el conflicto de intereses, porque no se había llegado a debatir norma alguna en el Consejo de Ministros. Mientras está en desarrollo, la ley solo prevé la posibilidad de conflicto de intereses en el departamento que la impulsa, en este caso Industria.