MEDIDAS CONTRA EL DÉFICIT

El Gobierno estudia quitar la deducción por vivienda y crear un ‘céntimo verde’

El Ejecutivo recuperó el incentivo para la residencia habitual y había negado que lo suprimiría

Viviendas en la urbanización Francisco Hernando de Seseña.

“Estamos en el peor momento del ejercicio”, admitió este martes la secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás. El momento debe de ser “crítico” cuando el Gobierno estudia suprimir la deducción por adquisición de vivienda del impuesto sobre la renta tan solo seis meses después de restaurarla —casi la única promesa electoral que había cumplido Rajoy— y busca casi a la desesperada nuevos ingresos.

La recaudación de impuestos se ha desplomado en los cinco primeros meses del año un 4,6%. Esta caída dificulta el cumplimiento del objetivo de déficit comprometido con Bruselas para este año, en el 5,3% del PIB para el conjunto de las administraciones públicas. Solo entre enero y mayo el déficit del Estado escaló hasta el 3,41% cuando su meta para el ejercicio está en el 3,5%. Es decir, en los primeros cinco meses del año España acumula el déficit previsto para todo el año, según los datos de ejecución presupuestaria hasta mayo divulgados por el Ministerio de Hacienda. En total, el desequilibrio presupuestario de la Administración central asciende a 36.364 millones, un 30% más que un año antes.

Tanto el FMI como la Comisión Europea habían pedido eliminar la desgravación por vivienda y subir el IVA

El panorama se torna complicado para un Gobierno que el pasado lunes solicitó formalmente el rescate a Bruselas para salvar su sistema financiero. Las recomendaciones que la Comisión Europea realizó a finales de mayo, y a las que se sumaron las del FMI, se están convirtiendo en condiciones ineludibles a cambio de la asistencia financiera. En ese sentido se entiende que Hacienda estudie qué productos con tipo reducido de IVA (8%) subir al tipo normal del 18%. Y lo mismo para la supresión de la deducción por compra de vivienda que la secretaria de Estado admitió que estudia. Esta deducción supone una merma de 2.523 millones para las arcas públicas. Se supone que si el Gobierno decide eliminarla no tendrá carácter retroactivo —solo afectará a los que compren una vivienda a partir de su supresión— por lo que su impacto en las cuentas públicas será reducido a corto plazo.

Fernández Currás también deslizó, sin precisar mucho, que el Gobierno estudia imponer un céntimo verde, aunque su cuantía puede ser superior. Se trataría de un nuevo tributo sobre los carburantes. El Ministerio de Industria barajaba esta medida para financiar las primas que paga por la generación de energías renovables. Pero al plantearlo Hacienda se abre la puerta que financie otros desequilibrios del Estado.

El Gobierno necesita generar nuevos ingresos. Aunque se afana en recortar gastos en todas las estructuras de la Administración, las medidas se diluyen por el derrumbe de la recaudación. El IVA, el segundo tributo en importancia por volumen, ha retrocedido un 10,1% hasta mayo, lo que contribuye a agravar los desequilibrios presupuestarios del Estado. Los ingresos por el impuesto sobre la renta han subido un tímido 0,8% pese a la subida del impuesto aprobada por el Gobierno para este año. Hacienda explica que si no se hubiera aprobado el gravamen especial en el IRPF la recaudación hubiera caído un 3,5%. “Han disminuido las bases de todos los impuestos”, reconoció la secretaria de Estado. En el caso del IRPF se debe a una bajada de los sueldos y un descenso de las personas con trabajo. El impuesto de sociedades retrocede un 8% por las menores retenciones sobre intereses de deuda pública y por un exceso de devoluciones en los últimos meses. Sin este efecto, el impuesto habría crecido un 22,9%.