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Almunia avanza que España tendrá que cobrar un 8,5% a la banca por la ayuda

El comisario recuerda que la normativa comunitaria exige a las entidades contribuir al rescate

El comisario de Competencia, Joaquín Almunia.
El comisario de Competencia, Joaquín Almunia. EFE

La ayuda a los bancos españoles no va a ser gratis para nadie. Los ciudadanos españoles la pagarán en forma de un aumento de la deuda pública y del déficit público que al final ellos mismos tendrán que sufragarla. Pero las entidades bancarias que reciban la inyección de dinero también pondrán su parte.

El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, dejó este martes claro que los bancos deberán abonar un interés anual de al menos el 8,5%, ya que así lo estipula la actual normativa comunitaria. Esto es la teoría. Porque las entidades que reciban los fondos públicos en forma de capital, como Bankia por ejemplo, y no logren volver a la rentabilidad serán incapaces de poner su parte para sufragar los destrozos que ellas han generado en el mercado.

Los que salgan adelante y devuelvan las ayudas religiosamente aportarán beneficios al FROB, el fondo de rescate español de la banca a través del cual se canalizará el rescate europeo o, como prefiere llamarlo el Gobierno, la asistencia financiera. Este dinero se considerará como una inversión del Estado, añadió este martes Joaquín Almunia en una entrevista con la agencia española Efe. El también vicepresidente de la Comisión Europea confían en que con el tiempo, cuando se noten los efectos positivos de la reestructuración financiera, el valor de las entidades financieras aumentará. El comisario europeo apoyó esta tesis en que así está ocurriendo con algunos bancos nacionalizados en otros países hace tres o cuatro años. Gracias a esta revalorización, dijo Almunia, algunos Estados están recuperando la inversión, incluso con ganancias.

El FROB podrá canalizar la ayuda a los bancos a través de dos sistemas: comprando acciones directamente o a través de los bonos convertibles contingentes (los llamados cocos). En el primer caso, el valor de los títulos determinará que el Estado recupere antes o después —o no lo haga nunca— su inversión; y podría ir recibiendo dividendos si la entidad obtuviera beneficios. Si los fondos llegan a través de la compra de cocos, el Gobierno recibirá un interés fijo anual hasta que se deshaga de estos instrumentos. Es en este caso el que afecta el 8,5% al que se refería Almunia, ya que este es el interés mínimo que la Comisión ha aceptado en caso similares anteriores.

Almunia, que como titular de Competencia es el responsable en última instancia de dar vía libre a la ayuda europea, añadió que las normas comunitarias exigen que los bancos que reciban fondos públicos contribuyan al coste de su reestructuración y que, por tanto, el Estado reciba una remuneración adecuada por estas ayudas.