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Los activos problemáticos del grupo de Bankia suben a 31.800 millones

Las provisiones para cubrir créditos malos aumentan en 5.000 millones

El patrimonio neto cayó un 17% tras los ajustes realizados

Los edificios de Bankia y Realia en Puerta de Europa, Madrid
Los edificios de Bankia y Realia en Puerta de Europa, Madrid

El grupo Banco Financiero y de Ahorros (BFA), dentro el cual se incluye Bankia, continúa con el problema del enorme muerto que supone su gran participación inmobiliaria, aunque ha incrementado la cobertura del ladrillo para aliviar su situación.

BFA, matriz de Bankia, cerró 2011 con un volumen de activos potencialmente problemáticos del sector promotor e inmobiliario de 31.799 millones de euros. Esta cifra es la suma de los créditos inmobiliarios morosos y en riesgo de impago (17.847 millones) junto con los activos recibidos por impago de préstamos (13.951 millones). En total, el sector financiero tiene 184.000 millones en activos potencialmente problemáticos.

Para paliar esta situación, el grupo disponía de unas coberturas de unos 11.900 millones. El importe total de los activos tóxicos brutos, el mayor de todas las entidades españolas, ha crecido en un año en unos 3.000 millones, pero las provisiones y coberturas también lo han hecho, en casi 5.000 millones. De esta forma, la exposición problemática sin cubrir se ha reducido en unos 2.000 millones. Así figura en las cuentas consolidadas que BFA registró este viernes por la mañana como hecho relevante en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La exposición total al crédito inmobiliario se ha reducido en 5.000 millones

Esas cuentas sin auditar muestran cómo los activos y créditos del sector del ladrillo son la principal amenaza para la entidad que preside Rodrigo Rato, que ha insistido en que podrá reforzar su solvencia y seguir en solitario sin fusiones. BFA cerró el año con un volumen de 10.564 millones en créditos dudosos y otros 7.283 millones en créditos subestándar (en riesgo de impago) solo en el sector de construcción y promoción inmobiliaria. Sobre esos créditos problemáticos, BFA tiene dotadas provisiones, es decir, fondos para hacer frente a las posibles pérdidas, por 7.021 millones.

Eso supone que los problemas afectan al 47,6% del volumen del crédito a dicho sector. La morosidad en el ladrillo ha pasado del 18,2% al 28,1%. La ratio de morosidad total del grupo BFA se disparó hasta el 8,66%, un aumento de más de dos puntos desde el año anterior. La cobertura está situada en el 61,2%.

El crédito total para construcción y promoción inmobiliaria acabó el año en 37.517 millones de euros, casi 5.000 millones menos que el año anterior. No obstante, parte de esta reducción se debe a que hay créditos que se han clasificado como fallidos, esto es, que ya se han dado por perdidos. Los fallidos sumaban 1.749 millones al final de 2011 y 2.241 millones al cierre de 2010.

El grupo ha saneado 3.931 millones del ladrillo con recursos propios

Por su parte, los activos inmobiliarios recibidos por impago de créditos crecieron hasta 13.951 millones. El suelo es la principal partida, pero también la más cubierta.

En cuanto al patrimonio neto del grupo BFA, las cuentas ponen de manifiesto que en 2011 se redujo un 17% y se situó en 8.836 millones. Lo más llamativo es que los fondos propios, aquellos que pertenecen a las siete cajas fundadoras, han pasado de 8.500 millones en 2010 a solo 258 millones un año después.

La morosidad total del grupo BFA se dispara hasta los 17.495 millones, una tasa del 8,66%

La entidad lo explica porque tras la salida a Bolsa, “se han incrementado en 6.300 millones los intereses minoritarios” (es decir, el patrimonio que pertenece a los accionistas) y se han restado en 4.600 el patrimonio de las cajas fundadoras. Se da la circunstancia de que el 97% del patrimonio está en manos de los que no son los gestores y fundadores del grupo.

Además, BFA provisionó activos malos contra patrimonio por otros 4.000 millones contra el capital del grupo. Estos activos afloraron en la fusión de Caja Madrid y Bancaja en 2010. Con esta operación, el grupo intentará cumplir en 2012 con el Real Decreto del Gobierno que exige un mayor saneamiento del ladrillo. El core Tier 1, el capital de máxima calidad, es del 8,07% en BFA. El crédito a la clientela en el grupo consolidado cayó un 12,3% y los depósitos un 6,3%.