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OPINIÓN

El perfil del nuevo gobernador

Con el sustituto de Fernández Ordoñez no puede haber ningún error. Es un objetivo crucial para España incrementar nuestra influencia en Bruselas y en Fráncfort

Madrid, 1 de junio de 2012 (agencias).

— Como se anticipó el 28 de diciembre de 2011, el Gobierno acaba de anunciar el nombramiento del nuevo gobernador del Banco de España. Se trata del Sr. D. Pedro Isidoro Ismael Gómez-Sánchez (afectuosamente llamado por sus amigos Mr. PIIGS). El Sr. Isidoro Ismael no era conocido en círculos financieros o económicos, pero fuentes del Gobierno aseguran que, sin duda, es uno de “los mejores”. El portavoz del Gobierno restó importancia a su falta de conocimientos de inglés o alemán (“hombre, para eso están los traductores”, respondió el portavoz ante la pregunta de un periodista), sus nulos conocimientos de economía (“mira, el que se ha metido entre pecho y espalda un temario de oposición de abogado del Estado sabe todo lo que hay que saber”) y su falta de experiencia bancaria (“dados los problemas en banca, la clave es el contacto y la confianza del Gobierno, y este hombre, como compañero infatigable de todos nosotros en la travesía del desierto, conoce a todo el mundo”, declararon fuentes del Gobierno). El Sr. Isidoro Ismael, con dilatada experiencia como granjero, declaró: “Yo sé mucho de huevos, y lo que sirve para los huevos sirve para los euros”. En cuanto a la relación con Fráncfort y la importancia del papel de Europa y del BCE, el portavoz del Gobierno aseguró que se haría un esfuerzo “importante” para introducir al nuevo gobernador en los círculos de política económica alemana. Gran parte de la prensa y de los observadores se congratularon ante el nombramiento y coincidieron en que es “uno de los mejores”, como lo demuestra la condición de “número 1 de su promoción en la carrera de Derecho”.

Por suerte, esta noticia (todavía) no es cierta. Y buscando la sátira, exagero: es indudable que en muchos nombramientos, el nuevo Gobierno ha optado por nombrar a personas que, además de demostrada fidelidad a la causa, tienen experiencia y capacidad indudable. Pero, con poquísimas excepciones (ahora no se me ocurre ninguna, ¿a ustedes?), cuando la probada fidelidad y la capacidad entran en conflicto en un nombramiento, la capacidad sale perdedora, de igual forma en este que en casi todos los anteriores Gobiernos de la democracia.

El Gobierno debe olvidarse de fidelidades, amistades y familiares

En el nombramiento del nuevo gobernador del Banco de España, que deberá sustituir al actual el próximo mes de julio, no puede caber ninguna duda, ya que no hay margen para el error. Con el sistema financiero en crisis perpetua y España al borde de la intervención, nombrar ahora a alguien con el perfil de nuestro Mr. PIIGS sería un crimen de lesa majestad, y lo digo, ahora sí, sin bromear ni exagerar, por el coste en lágrimas y sangre que puede tener para los españoles. Existen momentos históricos en los que los países y los Gobiernos deben olvidarse de fidelidades y de pasados, de familiares, maridos o no, y de cuñados, de amistades y de favores debidos. Creo (creía) que a nadie se le puede escapar que este es uno de esos momentos.

El nombramiento debe ser, por tanto, el de una persona de valía y carácter intachables. Además, debe ser consensuado con el principal partido de la oposición, corrigiendo así el error que cometió el anterior presidente del Gobierno en el nombramiento del actual gobernador, un alto funcionario de impecable trayectoria reformista y de servicio al país, pero elegido sin el consenso que será crucial para esta delicada misión.

¿Qué perfil debe tener el nuevo gobernador? En primer lugar, como bien anunció el presidente del Gobierno en la sesión de investidura, es un objetivo crucial para España incrementar nuestra influencia en Bruselas y en Fráncfort. España está ahora mismo a merced de sus socios europeos y del BCE. Y nuestra mayor vulnerabilidad es el sistema financiero, que sobrevive malamente gracias a la gigantesca inyección de liquidez a tres años que ha puesto en marcha el BCE.

Debe ser alguien que sepa cómo funciona el BCE y a quien hay que llamar si es necesario

Por tanto, el primer atributo que nuestro nuevo gobernador debe poseer es credibilidad internacional, y particularmente en Fráncfort. Preferiblemente, debe ser alguien que sepa cómo funciona el BCE y a quién hay que llamar informalmente para crear un consenso en caso de crisis.

El segundo atributo debe ser conocer bien por dentro el sistema financiero español, sin tener que pasarse unos meses que no tenemos estudiándoselo. Es necesario saber dónde están enterrados los cadáveres, cuáles son los problemas que parecen insolubles pero tienen solución y qué instituciones aparentemente solventes no son en realidad más que otro agujero negro por el que desaparece el dinero del contribuyente. Será una función clave del nuevo gobernador concluir la reestructuración del sistema financiero y debe tener el conocimiento y la determinación para tomar las complicadas decisiones necesarias.

El tercer y último atributo corresponde a la otra pata de las funciones del gobernador del Banco de España: la política económica. El gobernador participa en el Consejo del Gobierno del Banco Central Europeo (formado por el Comité Ejecutivo y los gobernadores de los países miembros). Las decisiones sobre tipos de interés del BCE durante la crisis han sido contraproducentes, particularmente las prematuras subidas de tipos de abril y julio de 2011. Un representante cualificado y bien informado de los intereses españoles puede contribuir a empujar el consenso hacia una consideración más flexible del objetivo de inflación, compatible con los intereses de los países más endeudados de la eurozona.

En definitiva, el trabajo que le tocará hacer al nuevo gobernador es complejo y requiere conocimientos muy específicos. ¿Existen personas con este perfil? ¿Hay españoles capaces de lidiar en foros internacionales con los Súper Marios, Draghi (doctor en Economía por MIT) y Monti (Yale, estudiante de Tobin); con el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke (catedrático en Princeton y mayor experto mundial en la Gran Depresión), y con el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King (catedrático en LSE y experto en volatilidad de los mercados)?

Sí, existen personas que tienen el perfil requerido. Quizá el más evidente es el Sr. José Manuel González Páramo, al que no conozco personalmente (lo digo por aquello de evitar suspicacias). Ha sido miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo desde 2004 y fue con anterioridad miembro de la Comisión Ejecutiva del Banco de España y miembro de su Consejo de Gobierno. Tiene un doctorado en Economía por la Universidad de Columbia, en Nueva York. No es, seguramente, el único, pero sí es, de lejos, el más obvio.

Luis Garicano es catedrático de Economía y Estrategia de la London School of Economics y director de la cátedra McKinsey de FEDEA.