Selecciona Edición
Iniciar sesión

Rajoy rechazó en 2010 la idea de una amnistía fiscal por ser una "ocurrencia"

“Lo que España necesita no es una amnistía, sino confianza en el Gobierno", aseguró

El PP se posicionó radicalmente en contra de la medida por ser "injusta" e "impresentable"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hace confidencias a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. EFE

El Gobierno del PP ha aprobado hoy una amnistía fiscal con vistas a regularizar 25.000 millones que han escapado al control de Hacienda, bien porque se han desviado a paraísos fiscales o porque circulan por la economía sumergida. La decisión de poner en marcha esta medida, sin embargo, contrasta, y mucho, con el rechazo que generaba en el propio Partido Popular en el pasado. De hecho, el propio presidente del Ejecutivo y líder de los populares, Mariano Rajoy, que la tildó de ocurrencia, como la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que la calificó de “impresentable” o “injusta”, se mostraron abiertamente en contra de una eventual amnistía fiscal hace menos de dos años.

En una intervención en el Foro Europa el 8 de junio de 2010, Rajoy declaró que una amnistía fiscal era una “ocurrencia”. “Lo que España necesita no es una amnistía, sino confianza en la política económica de un país y en el Gobierno que la deba implementar”, aseguró. “No la vamos a apoyar porque los que pagan van a pagar más y los que no pagan se les va a perdonar lo que no han pagado. Sobre todo, después de lo que se le ha hecho a los pensionistas con la congelación de las pensiones y a los millones de españoles que no pueden trabajar”, añadió.

Entonces, la crisis de deuda en la que actualmente sigue inmersa la eurozona empezaba a desbordar a los países con mayores problemas de déficit como España. Las declaraciones del ahora presidente del Gobierno, que por aquel tiempo era el jefe de la oposición, tuvieron lugar un mes después de que Grecia se viese obligada a activar el rescate de sus socios del euro. España no fue, ni sigue siendo, inmune a las dudas que venían de aquel país y, fruto de ello, veía como los intereses que le exigían los inversores subían con fuerza.

En este ambiente, el periódico El Mundo publicó que el Gobierno del PSOE estaba preparando un plan gubernamental para aflorar el dinero negro que incluía una amnistía fiscal, lo que nunca llegó a aprobarse. La entonces vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, negó tajantemente la información. "No existe ningún plan parecido a eso, en absoluto", aseguró.

Pese a ello, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró el mismo día 8 de junio que era “impresentable que la salida que tenga el Gobierno para colocar la deuda sea dando una amnistía fiscal para los que han defraudado a Hacienda”. “Claro que estamos en contra de una amnistía fiscal porque se les está diciendo a los ciudadanos que pagan sus impuestos que se les van a subir los impuestos y a aquellos que defraudan se les va a dar una amnistía es tan injusto, tan antisocial y es tal barbaridad que el PP está en contra”, aseguró.

“Estamos en contra de subir los impuestos, pero también de perdonar a aquellos que no los pagan”, añadió. Hoy, menos de dos años después de estas palabras, ya han hecho las dos cosas: han subido los impuestos a los trabajadores y empresas y han aprobado una amnistía fiscal para cuadrar el recorte del déficit.