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El grupo editor de 'El Mundo' tuvo pérdidas de 330,8 millones en 2011

El grupo italiano RCS rescatará a Unidad Editorial de la quiebra técnica

La filial española arrastra a la matriz italiana a números rojos de 322 millones

Unidad Editorial, grupo editor de El Mundo,sufrió en 2011 unas pérdidas récord antes de intereses e impuestos (EBIT) de 330,8 millones de euros, según ha publicado hoy RCS, el grupo italiano que controla el periódico español. El quinto ejercicio consecutivo de números rojos deja a Unidad Editorial en una situación de quiebra técnica y obligarán de nuevo a RCS a acudir al rescate de la filial española inyectando nuevos fondos.

Las pésimas cifras de Unidad Editorial han arrastrado al propio grupo RCS a sufrir en el conjunto de 2011 unas pérdidas de 322 millones de euros de las que la empresa responsabiliza directamente a su filial española. RCS ha llevado a cabo un examen del deterioro de la editora de El Mundo y ha contabilizado un cargo extraordinario de 321,8 millones para sanear el fondo de comercio y activos intangibles de Unidad Editorial ante sus malas perspectivas de futuro.

Los ingresos de la filial española del grupo italiano cayeron un 6,7% en 2011, hasta los 495,6 millones, por el efecto combinado del descenso de las ventas de periódicos como El Mundo y Marca y de los menores ingresos por publicidad. El resultado bruto de explotación (EBITDA) cayó un 34%, hasta los 27,1 millones. La empresa ha puesto en marcha un plan de choque para ahorrar 25 millones en costes de producción y 7 millones en personal y otros.

Ante la situación límite en que quedan las cuentas de Unidad Editorial, la empresa ha convocado una junta de accionistas para el próximo 16 de abril en la que uno de los puntos del orden del día contempla una "reducción de capital social para compensar pérdidas mediante reducción del valor nominal de las acciones, compensación de pérdidas con cargo a reserva legal y simultáneo aumento del capital social mediante creación de nuevas acciones", algo conocido como operación acordeón en el argot mercantil.

Si esa operación acordeón reduce el capital a cero, los accionistas minoritarios de la sociedad verán volatilizarse su inversión y solo los que acudan a la posterior ampliación con dinero nuevo seguirán siendo socios. Será la ocasión para que RCS, que posee un 96,6%, inyecte capital en la filial española que cubra el agujero provocado por las pérdidas.