UGT y CC OO acusan a Rajoy de permitir despido "libre y gratuito"

Toxo y Méndez dudan de la constitucionalidad del nuevo contrato para pymes

Báñez solo accede a abrir “conversaciones técnicas” sobre la reforma laboral

Imagen de la reunión de la ministra con los agentes sociales.

Un día después de que la reforma laboral entrara en vigor, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, dio cuenta de los detalles a los sindicatos y los empresarios. Allí los líderes de UGT, Cándido Méndez, e Ignacio Fernández Toxo, CC OO, le espetaron que el nuevo contrato indefinido que ha creado el Gobierno para empresas de menos de 25 trabajadores permite “el despido libre y gratuito” durante un año. Y le advirtieron, en presencia de los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Jesús Terciado, de que creen que varios puntos del decreto ley son inconstitucionales.

En la reunión, celebrada ayer por la mañana, Toxo y Méndez solicitaron a Báñez cambios profundos en la reforma laboral. La ministra les escuchó. Pero su respuesta no colmó las demandas sindicales. A la salida de la reunión, tanto unos como otra, afirmaron que habían acordado el inicio de “conversaciones técnicas” para hacer mejoras. Es decir, que el Ministerio de Empleo está dispuesto a hacer pequeñas modificaciones en el nuevo texto legal para evitar puntos confusos pero no a hacer cambios con profundidad.

La reforma laboral ha creado un nuevo contrato para las empresas de menos 50 trabajadores y para los autónomos que establece un periodo de prueba de un año. Hasta ahora, este periodo, en el que se puede despedir sin indemnización, podía llegar a un máximo de seis meses. Esto es lo que ha llevado a los líderes sindicales a atacar la reforma laboral por crear el “despido libre y gratuito”. Además, el líder de CC OO, Fernández Toxo, sugirió que, en realidad, con esta nueva figura contractual lo que se pretende es maquillar en las estadísticas la alta temporalidad del mercado laboral español.

No lo ven así los autónomos. “La reforma va a servir para que las empresas menores de 50 trabajadores hagan más contrataciones, en las mayores puede que haya más despidos”, declaraba Lorenzo Amor, presidente de ATA, la mayor asociación de autónomos. Su razonamiento se apoya en este nuevo contrato que, además, bonifica con 3.000 euros a los autónomos cuando contraten a su primer trabajador menor de 30 años.

A la hora de justificar la creación de esta nueva figura contractual, el Gobierno afirma que el 95% de las empresas españolas podrán beneficiarse de ella. No obstante, esa aplastante mayoría de compañías con menos de 50 trabajadores en el tejido empresarial disminuye cuando se traslada al porcentaje de empleados por ellas (sobre el 60%).

Pero las críticas a este nuevo contrato de las centrales sindicales no se quedan solo en la posibilidad de que se pueda despedir sin indemnización. UGT y CC OO creen que esta nueva figura contractual puede ser inconstitucional porque contempla diferentes derechos en la legislación —no en los convenios— entre los empleados por una empresa menor de 50 trabajadores y los asalariados de una mayor.

La reforma impulsará los contratos en las pequeñas empresas

Lorenzo Amor presidente de ATA

También piensan las centrales que hay dudas sobre la constitucionalidad de la reforma cuando fija como tribunal de última estancia a la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos. La doctrina emanada hasta ahora del Tribunal Constitucional dicta que el arbitraje en temas laborales no puede ser obligatorio. Para UGT y CC OO, el papel de la citada comisión sería el de un árbitro obligatorio y, por tanto, ilegal.

La ministra no comparte esta opinión. “La Comisión de Convenios es un órgano tripartito en el que están presentes los sindicatos y los empresarios”, razonó Báñez a la salida de la reunión, “es constitucional”.

“Es un camino erróneo, injusto y muy peligroso”

Cándido Méndez, secretario general de UGT

Sobre el conjunto de la reforma, los representantes sindicales comentaron que “está llamada a destruir mucho empleo a corto plazo en nuestro país”. “Es un camino erróneo, injusto y muy peligroso”, abundó Méndez. Para el máximo representante de CC OO, Fernández Toxo, la reforma abre la puerta a un camino rápido para que España llegue a los seis millones de parados.

Uno de los puntos que más ha molestado a los sindicatos — la patronal no valoró el encuentro a la finalización— es los cambios introducidos en la negociación colectiva. En el pacto de moderación salarial firmado a finales de enero, las patronales CEOE y Cepyme y los sindicatos se comprometieron a impulsar los convenios de empresa frente a los firmados en los sectores.

La reforma laboral lo que hace es establecer la prevalencia de los convenios y los acuerdos firmados en las empresas directamente, sin que los ámbitos superiores de negociación puedan hacer nada al respecto. Lo que, en opinión de los sindicatos, va más allá de los límites del pacto salarial y se ha hecho para dejar “en papel mojado” lo firmado en sectores como la construcción, la química y el metalúrgico. En cambio, Báñez defiende que en la reforma, lo único que ha hecho el Gobierno en este punto, es trasladar lo firmado por los agentes sociales.

La opinión de CEOE sobre este punto no ha trascendido. No obstante, uno de los presentes en la reunión de ayer comentó que Juan Rosell, presidente de la patronal, simplemente dijo: “Veremos la aplicación práctica”.