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La crisis del euro

Guindos niega que se vaya a retrasar el objetivo de déficit

El ministro insiste en que se necesita una segunda ronda de fusiones en la banca y descarta los problemas de solvencia que augura el FMI si se hacen las reformas. -El Ecofin respalda el control previo de los presupuestos

"España no tiene ni va a tener problemas de solvencia y liquidez si hace las reformas anunciadas y si llevamos a cabo nuestro plan de ajuste, no se necesitará un plan de rescate". Así de tajante se ha mostrado esta mañana el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, tras el aviso que lanzó ayer el FMI sobre eventuales problemas para el país si la eurozona no amplía sus fondos de ayuda. A su salida del Ecofin celebrado hoy en Bruselas, Guindos, además de confirmar las reformas ha ratificado el compromiso del Gobierno de reducir el déficit al 4,4% en 2012, con lo que rechaza de momento las pretensiones de su homólogo al frente de Hacienda, Cristóbal Montoro, de aplazar un año esta meta.

La propuesta podría entrar en vigor el próximo año

"El objetivo de déficit del Gobierno en estos momentos es el 4,4% del PIB y no hay ninguna modificación al respecto", ha afirmado el ministro al tiempo que ha añadido que "no está en la agenda en absoluto" modificarlo o retrasarlo.

Guindos, que también ayer destacó el "compromiso absoluto" de Madrid con la austeridad tras la llamada de atención de la UE sobre los objetivos de déficit, ha destacado ante los medios que los socios europeos "valoran de forma especial el esfuerzo de consolidación fiscal". Junto a esta premisa, ha reiterado que habrá reforma laboral, apartado en el que ha celebrado el principio de acuerdo entre empresarios y sindicatos para implantar la moderación salarial y ha negado que esta medida afecte en el crecimiento -"a peor no podemos ir", ha defendido-.

Junto a ello, el responsable de Economía también ha abogado por seguir avanzando en la reforma financiera, donde ha defendido que hay que llevar a cabo una segunda oleada de fusiones. "Es necesario una segunda ronda de consolidación. Necesitamos entidades más grandes y más saneadas", ha afirmado. Eso sí, no ha dicho nada sobre dinero público ni sobre eventuales ayudas para ello.

Con vistas a la difícil conjugación de austeridad y crecimiento, el ministro ha avanzado que en el próximo consejo europea del 30 de enero se va a "prestar bastante atención" a la recuperación del crecimiento. "Hay bastante interés en las delegaciones" sobre ello, ha añadido.

Sobre el resto de asuntos analizados en la cumbre, Guindos ha respaldado junto al resto de ministros de Finanzas de la Unión Europea que los países miembros de la eurozona envíen sus presupuestos a Bruselas para un control previo. La Comisión Europea, sin embargo, exigió confidencialidad para evitar que la situación de un país pueda generar reacciones negativas en los mercados. La propuesta, de ser aprobada, entraría en vigor el próximo año.

La UE estudiará también la posibilidad de ayudar a los países que no están bajo procedimiento por déficit excesivo a través de incentivos, recomendaciones y cierta flexibilidad administrativa.

El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha propuesto que los países que incumplen los objetivos de déficit tengan que informar a la Comisión dos veces al año en lugar de una.

Rumanía y Austria han pedido que se adelante la entrega de los presupuestos, prevista para el 15 de octubre, para poder disponer de más tiempo para incorporar los cambios solicitados por Bruselas.