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España coloca 10.000 millones en deuda, el doble de lo previsto, con una fuerte rebaja de intereses

Los tipos bajan con fuerza en la primera subasta con Rajoy en el Gobierno gracias a las medidas del BCE. -Los mercados suben con fuerza tras la colocación

El Tesoro ha cerrado hoy la primera subasta de deuda pública del año, y la primera con Mariano Rajoy en el Gobierno, con una fuerte demanda y una gran rebaja de los intereses. España ha colocado 10.000 millones de euros en títulos a tres y cuatro años, el doble del objetivo máximo de 5.000 millones que se había planteado. La gran demanda se ha visto facilitada por la barra libre de liquidez del Banco Central Europeo.

La Bolsa ha reaccionado al alza y la prima de riesgo se reduce en 14 puntos básicos tras conocerse los resultados de la subasta, cuyo éxito da continuidad a la buena racha de las últimas subastas de 2011 realizadas aún con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en las que también se rebajaron con fuerza los tipos de interés y se colocó una cifra muy superior a la prevista.

Economía prevé emisiones netas de 36.000 millones para este año

En concreto, el Tesoro ha colocado 4.271,77 millones de los 7.677,28 millones solicitados por los inversores en bonos a tres años. En este caso, el interés marginal se ha moderado del 4,058% al 3,576%, mientras que el interés medio se ha quedado en el 3,384% frente al 4,023% de la subasta anterior, celebrada el 15 de diciembre.

De la misma forma, el organismo ha colocado 2.503,18 millones de los 5.532,18 millones solicitados en un bono con vencimiento a 30 de abril de 2016 y cupón del 3,25%. El interés medio se ha moderado hasta el 3,748% desde el 4,871% de la subasta anterior, mientras que el interés marginal se ha quedado en el 3,883%.

Finalmente, ha colocado 3.211,22 millones de los 5.492,32 millones pedidos por el mercado en un bono pagadero a 31 de octubre de 2016, con cupón del 4,25%. En este caso, el interés medio ha bajado hasta el 3,912% desde el 4,848% anterior, mientras que el marginal se ha quedado en el 3,949%.

La demanda total por parte de la banca ha sido de 18.701 millones de euros, casi el doble de la cantidad finalmente colocada. La fuerte demanda se ha visto propiciada por las facilidades de financiación que el Banco Central Europeo (BCE) ha ofrecido a la banca. Las entidades hacen un gran negocio pidiendo prestado a la autoridad monetaria dinero a un interés del 1% y comprando bonos con rendimientos superiores al 3%. El BCE inyectó medio billón de euros en el sistema bancario a finales de diciembre para paliar sus problemas de liquidez, aunque en buena medida los utilizan en este tipo de operaciones.

El Tesoro informó ayer de las emisiones previstas para 2012 y las registradas en 2011. Este año se han proyectado emisiones netas (descontadas las amortizaciones) de 36.000 millones de euros, muy ajustadas al déficit que se ha marcado como meta la Administración central. El Estado afronta unos vencimientos importantes, de 50.000 millones de euros en deuda a medio y largo plazo, mientras que en letras del Tesoro (a corto plazo) las amortizaciones previstas rondan los 80.000 millones y se emitirá otro tanto.

Las necesidades de financiación del Estado resultaron en 2011 muy similares a lo previsto. A pesar de la desviación del déficit público que avanzó el lunes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el Tesoro emitió el año pasado 48.200 millones de deuda neta, apenas 1.000 millones más de lo esperado. Aunque la correspondencia no es perfecta, las emisiones en línea con lo anunciado indican que el desequilibrio de la Administración central no se ha desviado significativamente, pues la emisión de deuda neta cubre, en esencia, el déficit de caja del ejercicio.

Los 1.000 millones adicionales obedecen, además, a la decisión del Tesoro de emitir más deuda de la prevista a final de 2011 aprovechando las buenas condiciones de financiación, asegura una portavoz del Ministerio de Economía. De esa forma, se genera un colchón para utilizar cuando el mercado exige mayores intereses y, por tanto, no conviene emitir nueva deuda. En la última subasta del año, celebrada en diciembre, el Tesoro decidió adjudicar casi el doble del objetivo previsto (2.500 millones más) para aprovechar los intereses moderados.

Es decir, sin esa decisión, la emisión neta habría quedado por debajo del objetivo del año pese a que el déficit se ha desviado 3.000 millones. La explicación reside en que el Tesoro ha contado a lo largo del año con un importante colchón (más en la primera mitad y menos en la segunda, aunque en diciembre prácticamente se recuperó el nivel previo, según fuentes de la anterior Administración) y seguramente Economía se nutrió de esa hucha para hacer frente a necesidades de financiación.

El resultado es que la deuda del Estado en circulación ascendió a 592.084 millones, un 55,4% del PIB. La cifra de cierre de 2011 supone un importante salto respecto a la del tercer trimestre del año, cuando el pasivo pesaba un 50%. Esa evolución refleja con claridad las estrecheces que ha vivido la Administración central en la última parte del año, en gran medida por el retroceso económico, que merma los recursos.