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Los salarios solo han subido un 14% con el euro frente al 48% que aumentó la cesta de la compra

Un informe de la OCU subraya que en la década del euro los sueldos han subido muy por debajo de los productos básicos / Solo la tecnología es más barata

Las cifras oficiales corroboran lo que es una percepción general ciudadana: la entrada de España en el euro ha provocado un alza general de precios que se no se ha visto reflejado en los salarios. Así, cuando se van a cumplir diez años de la desaparición de la peseta, un informe de la OCU, basado en datos del Instituto Nacional de Estadística, pone de relieve que mientras que los salarios han subido solo un 14% en esa década, los precios en general se han disparado: la alimentación ha subido un 48%, la vivienda, un 66% y el transporte entre un 45% y un 58%.

La organización de consumidores destaca que la prueba más patente de ese desfase entre lo que ganan de media los asalariados y el encarecimiento de la vida es la comparación con la cesta de la compra. En el estudio de abril de 2001 elaborado por la OCU, esta cesta le costaba a una familia, de media, 4.600 euros; en mayo de 2011 salía por 6.800 euros al año: un 48% más cara que hace 10 años. Estos datos se basan en la comparación de los estudios de supermercados que la OCU hace una vez al año, con una cesta diseñada para una familia que incluye productos de alimentación.

Tampoco la escasa revalorización de los salarios se justifica por el encarecimiento general de precios, ya que el índice de precios al consumo (IPC) registró entre 2002 y 2011 una variación acumulada del 32%.

Llama la atención de este estudio la revalorización que han experimentado algunos productos básicos, como el pan (+85%), los huevos (114%), la leche (48%), el arroz (45%), el aceite (33%) o las patatas (116%).

Tampoco le van a la zaga los transportes. El tren es un 45% más caro que en 2002; el autobús cuesta de media un 48% más; el transporte urbano ha subido un 58%, mientras que los carburantes cuestan hoy un 82% más que antes del euro.

En medio de este panorama, solo una pocas cosas bajaron. Los que más lo hicieron fueron los productos tecnológicos. Los televisores, cadenas de música y lectores DVD cuestan un 62% menos de lo que costaban en tiempos de la peseta; las videocámaras y grabadoras son un 6% más baratos que en 2001; las cámaras de fotos cuestan un 72% menos, y el precio medio de los electrodomésticos ha bajado un 4% en los últimos 10 años.