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La crisis del euro

Van Rompuy abre el debate para quitar el voto a los países que infrinjan la disciplina fiscal

Barroso anuncia nuevas medidas para reforzar el Gobierno económico

Ante la creciente gravedad que está adquiriendo la crisis del euro los líderes europeos han respondido hoy con propuestas de más disciplina fiscal, más Gobierno económico y más integración de la UE. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha propuesto a los diputados debatir "nuevas medidas para reforzar la disciplina fiscal. "¿Deberíamos disponer en casos extremos, de nuevas sanciones como la suspensión del derecho de voto, o la suspensión de los fondos estructurales u otros pagos o conceder poder a una autoridad central para intervenir en los procedimientos de los presupuestos nacionales?".

Van Rompuy, ha hecho finalmente suyas las ideas planteadas por Alemania el 19 de mayo de 2010, en su primer informe al Grupo Especial constituido para reforzar el Gobierno económico. La idea fue retomada por la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy en la desafortunada Declaración de Deauville del 18 de octubre del mismo año, que no prosperó por los buenos oficios del propio Van Rompuy. El presidente del Consejo Europeo convenció a la canciller de que la retirada del derecho de voto implicaría una profunda reforma del Tratado con todas las dificultades del proceso de ratificaciones en los Veintisiete.

Pero lo cierto es que desde hace unas semanas, la situación en los mercados de deuda se ha deteriorado tanto, que Merkel ha vuelto a plantear la Reforma del Tratado de forma cada vez más insistente. Y seguramente este es el momento en que nos encontramos ahora.

En este nuevo contexto, Van Rompuy planteó también reforzar el Gobierno económico, y sugirió "ir más allá" del las seis normas aprobadas tan sólo hace dos meses relativa a la vigilancia macroeconómica. De manera específica se refería a reforzar los compromisos del Pacto del Euro Plus, que hacían referencia al alargamiento de la edad de jubilación, reforma del mercado laboral y armonización fiscal. También se trata de las ideas suscitadas por Alemania a principios de este año.

El presidente del Consejo Europeo propuso también debatir sobre "una mutualización limitada de la deuda pública" es decir la introducción de los eurobonos y "si son necesarias nuevas regulaciones para el sector financiero". Sobre el refuerzo de la cooperación económica ente los 17 países del euro insistió que se trataba de "entre los 17, ni más ni menos" y que se había "exagerado" sobre la Europa a dos velocidades y que había que "desdramatizar este debate".

Barroso: "Una verdadera crisis sistémica"

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, enfatizó los difíciles momentos por los que pasa Europa. "Estamos realmente afrontando una verdadera crisis sistémica que requiere incluso compromisos más fuertes por parte de todos que pueden exigir muy importantes medidas adicionales ".

Barroso advirtió de que "no haremos el euro más fuerte a través de la fragmentación de la Unión Europea" y se mostró convencido de que "reforzando la gobernanza de la zona euro también se refuerza la unión". El presidente del Ejecutivo comunitario insistió en que "no debería haber ninguna división entre los actuales 17 miembros (del euro) por una parte y los otros diez". "Muchos de ellos (de los diez) o casi todos ellos tienen vocación de unirse al euro".

Barroso anunció que el próximo 23, la Comisión enviará al Parlamento dos iniciativas sobre una profundización de la Unión Europea y gobernanza económica de la zona euro. En este sentido, asumió que las reformas exigidas requieren una reforma del Tratado, pero advirtió de que deben servir para "reforzar la Unión Europea, el método comunitario, las instituciones europeas y el sentido de una proposición común". Además, añadió que esta medida, por si sola, no supondrá la salida de la crisis aunque, desde Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, insistía hoy en que daría un "mensaje fuerte" a los mercados del compromiso de los líderes europeos por dejar atrás la desonfianza.

Por su parte el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, reclamó más decisiones políticas por parte del Euro grupo. "No creo", dijo, "que si lo que queremos es un verdadero Gobierno económico, sólo deben participar en él los ministros de Economía". "Me gustaría", añadió, "que el debate fuera más político".