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Lagarde avisa de que hemos entrado en "una fase peligrosa"

La directora del FMI pide que los bancos europeos sean recapitalizados

El drama de la deuda en EE UU y Europa no cesa, y eso preocupa a los grandes actores de las finanzas, reunidos en Jackson Hole. Es un problema al que hizo referencia Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, en la apertura de la conferencia en las Rocosas y al que se le sumó Christine Lagarde, que debutó en el foro como directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sostuvo que los bancos europeos necesitan ser recapitalizados y la forma más eficaz de hacerlo sería mediante una "recapitalización sustancial obligatoria" a través de los canales privados, si es posible.

En Estados Unidos, el enfoque a largo plazo de la consolidación fiscal no debe ignorar la importancia de fomentar el crecimiento a corto plazo, sostuvo la jefa del FMI.

"Después de todo, ¿quién creerá que los compromisos para reducir el gasto pueden sobrevivir a un largo estancamiento con el prolongado desempleo y la alta insatisfacción social?", se preguntó Lagarde.

El debate de la deuda, dijo Lagarde, está en un momento clave en las economías avanzadas que requiere de decisiones cuidadosas para, por un lado, reducir el déficit y, por otro, preservar el crecimiento. Eso, señaló la exministra francesa, obliga a una mayor coordinación que evite situaciones de caos en los mercados como las vividas en las últimas semanas en las bolsas.

Lipsky descarta otra recesión

"La política fiscal tiene que encontrar un punto de equilibrio entre el peligro de perder credibilidad y el peligro de socavar la recuperación", declaró en la discusión de cierre del evento, dedicada a las prioridades políticas en favor del crecimiento. A su lado estaba Jean-Claude Trichet, en la que fue la última participación en el foro como presidente del Banco Central Europeo.

El FMI presentará sus previsiones de crecimiento el mes próximo, en la víspera de su cumbre semestral en Washington. John Lipsky, número dos del organismo, descarta la recaída en la recesión. Pero si reconoce que los riesgos son mayores en los últimos meses, y se fija en la debilidad de los datos de algunas economías, como la de Estados Unidos.

"La economía mundial sigue creciendo, pero no lo suficiente", afirmó después Lagarde, a la vez que señalaba que "existe un camino hacia la recuperación". Sin embargo, advirtió de que "los acontecimientos de este verano indican que hemos entrado en una nueva y peligrosa fase" que podría desembocar una recesión global. "Sabemos lo que hay que hacer para crecer", añadió.

Al lado de Lagarde estaba Jean-Claude Trichet, en la que fue la última participación en el foro como presidente del Banco Central Europeo, que señaló que espera que la lucha contra la crisis financiera no afecte negativamente la capacidad de los encargados de formular políticas para asegurar la estabilidad de los precios.

"Nuestras medidas no convencionales no son en modo alguno afectan a nuestra capacidad para diseñar nuestra política monetaria a la estabilidad de precios a medio plazo", dijo Trichet en un discurso muy técnico en el que no hizo mención al problema de la deuda.