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Sector empresarial

Rubalcaba afirma que "no está de acuerdo" con el recorte de plantilla en Telefónica

El Gobierno insiste en rechazar el ajuste de hasta 5.600 empleos anunciado por el teleoperador.- Zapatero elude comentar la noticia

El Gobierno insiste en su rechazo al plan de Telefónica de recortar su plantilla en España en un 20%, lo que implica mandar a casa a unas 5.600 personas. "No estoy de acuerdo", ha afirmado hoy tajante el vicepresidente del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Aunque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de viaje oficial en Asia, ha eludido comentar la decisión del operador "hasta no conocer los detalles del mismo", Rubalcaba ha optado por secundar al ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, que ayer lamentó el recorte de empleo. "Desde luego no es un buen momento para un recorte de ese tamaño", afirmó el responsable de Trabajo con 4,7 millones de parados en España. En concreto, la medida afecta al 20% de la plantilla de telefonía fija e internet en el país, que en total da trabajo a unas 28.000 personas. Esto es, 5.600 trabajadores.

"Sabemos que nuestras compañías tienen que competir a nivel internacional y que tienen sus necesidades", añadió el ministro antes de mostrarse confiado en que, llegado el momento, Telefónica abrirá "el proceso habitual de pactar con los representantes sindicales". "Telefónica posee una tradición de consenso" en reducciones de plantilla anteriores, por lo que "esperamos que sean capaces de tomar las decisiones necesarias para alcanzar acuerdos como lo hicieron en el pasado", recordó. Hoy, Rubalcaba no se ha extendido tanto en la cuestión. Pero ha sido más tajante y en apenas cuatro palabras ha dejado clara su opinión sobre el recorte: "No estoy de acuerdo. Más claro no se puede ser".

El anuncio de Telefónica de que prevé sacar la tijera y la comunicación, apenas unas horas después, de que va a proponer incentivos multimillonarios para sus directivos, ha generado un encendido debate en la opinión pública. A favor de quienes apoyan el recorte, la empresa apunta a la reciente evolución del negocio en España, donde sus ingresos llevan ya dos años a la baja. Para los que están en el lado contrario, sin embargo, es inadmisible que una compañía con beneficios de 11.000 millones de euros y que va a distribuir 7.300 millones en dividendos a sus accionistas, cifras récord en la historia empresarial española, vaya a dejar sin trabajo a tanta gente. "Comprendo que tengan mucho interés", ha reconocido Zapatero desde la ciudad china de Boao.

Telefónica ya anunció el pasado mes de febrero con motivo de la presentación de resultados de 2010 varias medidas para reducir costes entre las que incluyó una reducción del 6% en mandos directivos intermedios, para lo que contaba con una dotación de 202 millones de euros.

El último de los Expedientes de Regulación de Empleo que llevó a cabo Telefónica fue aprobado en 2003 por el entonces ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, y permitió al operador reducir en cinco años un tercio de su plantilla en España. A su vencimiento, se habían acogido al mismo un total de 13.900 trabajadores, el 92% de los 15.000 inicialmente contemplados. Zaplana fue fichado por Alierta como asesor y delegado de la compañía en la Unión Europea en abril de 2008. Juan Villalonga, el predecesor en el cargo de Alierta, aplicó en julio de 1999 otro ERE que afectó a 10.849 trabajadores.