Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juez embarga a Díaz Ferrán por la quiebra de Air Comet

El magistrado exige al presidente de la CEOE 37,6 millones porque ve indicios de que es culpable de la suspensión de pagos de la aerolínea

El juez ha dictado el embargo cautelar de parte de los bienes de los antiguos propietarios de Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio Gonzalo Pascual para hacer frente a las posibles responsabilidades que se pudieran derivar si se demuestra que fue culpable de la suspensión de pagos de la aerolínea, tal y como sospecha el magistrado. La medida fue solicitada por los administradores judiciales de la compañía, en concurso de acreedores desde el pasado diciembre, y ha sido justificada por el riesgo de que su patrimonio "disminuya o directamente desaparezca" en el tiempo de transcurso del proceso.

El presidente de la CEOE ha defendido siempre que el declive de su tejido empresarial se debió a la expropiación de Aerolíneas Argentinas en 2008 y las dificultades para acceder al crédito que trajo acarreada la crisis financiera. Según ha explicado el propio Díaz Ferrán, esta agonía se prolongó a la espera de cobrar alguna indemnización por parte de Argentina y la negociación de la venta de Air Comet, una operación que nunca se llegó a realizar. Frente a ello, la decisión de un juez británico de ordenar su cese de actividad el pasado diciembre por impago del alquiler de aviones desencadenó su entrada en concurso.

Según un auto emitido por el juzgado de lo mercantil número 8 de Madrid, el magistrado reclama poner bajo tutela judicial el patrimonio de Inversiones Grudisan, sociedad de Díaz Ferrán y su socio, Gonzalo Pascual, en donde también están los hijos de ambos -Gerardo Díaz Santamaría e Ignacio Pascual de Riva- así como José María Llodrá Serrano, para responder solidariamente a la suma de 37,6 millones que se podrían exigir por las "graves irregularidades" detectadas en la gestión de Air Comet.

Situación de insolvencia

El juez explica que esta cifra se corresponde con la deuda generada entre marzo de 2008 y diciembre de 2009 por Air Comet, que hasta el pasado febrero no presentó las cuentas de sus tres últimos ejercicios en una maniobra de Díaz Ferrán para evitar poder ser acusado de su quiebra. La razón de que sean los propios miembros del consejo de administración de la aerolínea de aquella época quienes tengan que hacer frente a los pagos es que se considera "fundada la posibilidad de que el concurso se califique como culpable". El hecho de que la actuación de sus ex directivos pueda ser declarada dolosa radica en el hecho, añade el auto, de que Air Comet se hallaba en situación de insolvencia con anterioridad al inicio del plazo de solicitud de concurso, lo que es punible por la ley.

La legislación prevé para estos casos sanciones de inhabilitación de 2 a 15 años, la obligación de indemnizar por daños y perjuicios y, en algunos supuestos, a pagar a los acreedores, total o parcialmente, con su patrimonio.

El auto afirma que "existe un desbalance en el patrimonio de la concursada, que impedirá satisfacer" las deudas de los más de 24.000 acreedores. Según la documentación aportada por la compañía en el Juzgado de lo Mercantil número 8 de Madrid cuando se declaró insolvente el pasado mes de abril reflejaba que sus activos ascendían a 84,5 millones de euros, frente a un pasivo de 310,4 millones de euros.

Demanda contra Aerolíneas Argentinas

Sobre este punto, los compradores de Marsans, el grupo especializado en bancarrotas Posibilitum, y que también han asumido la deuda de Air Comet, han señalado hoy que confían en que la indemnización que pudiera obtenerse de la demanda presentada contra Aerolíneas Argentinas ante el Banco Mundial, que podría ser superior a los 1.500 millones de dólares (1.128 millones de euros), se destinaría a cancelar las deudas de los acreedores de la aerolínea. Por otra parte, también ha solicitado el concurso de acreedores forzoso para la compañía argentina por el presunto impago de 20 millones de euros en concepto de servicio de asistencia en tierra (handling) y otros, un extremo que Aerolíneas niega rotundamente.

La caída de Air Comet precipitó la decadencia del emporio de Díaz Ferrán, que creó una red de empresas turística al calor del Grupo Marsans, que también ha caído en suspensión de pagos. Junto al buque insignia del antiguo imperio de Díaz Ferrán, Viajes Crisol, Tiempo Libre y Mundicolor han entrado en concurso de acreedores. Asimismo, el Ministerio de Economía ha disuelto su aseguradora Mercurio.