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Los funcionarios retrasan la huelga al 8 de junio

UGT pone en duda la fiabilidad del Gobierno como interlocutor válido en el diálogo social

La huelga prevista en el sector público para el próximo 2 de junio contra los recortes de sueldos anunciados por el Gobierno se ha retrasado hasta el día 8 del mismo mes, que cae en martes, tras una reunión mantenida hoy por representantes de CC OO, UGT y CSI-CSIF, para que el Gobierno explique con detalle a qué colectivos de empleados públicos afectará el recorte salarial y también por plazos legales.

Según han anunciado los responsables de los servicios públicos y de la ciudadanía de CC OO, Enrique Fossoul; de UGT, Rafael Espartero, y del sindicato de funcionarios CSI-CSIF, Miguel Borra, habrá más movilizaciones si el Gobierno no reflexiona y rectifica en esta medida que califican de "injusta". Fossoul ha asegurado que el Gobierno les ha convocado a la Mesa General de la Función Pública el próximo jueves por la mañana para explicarles las medidas del real decreto que afectan al sector público que previsiblemente será aprobado ese mismo día en el Consejo de Ministros.

No obstante, los tres dirigentes sindicales se han mostrado firmes a la hora de mantener las movilizaciones del día 20 por la tarde, para que los empleados públicos puedan acudir con mayor facilidad y las convocatorias reciban más apoyo. UGT, CC OO y CSI-CSIF anunciaron que el sindicato de policía ya se ha unido a esta manifestación a la que también están llamadas organizaciones sectoriales, como la sanidad o la enseñanza.

"El mensaje es claro. No podemos ser los más débiles los que paguemos la factura de la crisis", ha dicho el secretario nacional de Formación de CSI-CSIF, Miguel Borra, al tiempo que el dirigente de UGT Rafael Espartero ha sentenciado que "rectificar es de sabios y no es posible que antes de ayer pudiéramos sobrevivir y ayer ya no"

Esta tarde, los sindicatos UGT y CC.OO. tienen previsto mantener sendas reuniones internas para analizar el paquete de medidas de ajuste aprobado por el Gobierno la pasada semana. En esta línea, el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, ha afirmado hoy que con las medidas que ha tomado el Gobierno se abren "serias dudas" sobre su fiabilidad en el ámbito del diálogo social, según informa Efe.

Durante la presentación del Anuario de relaciones laborales 2010-UGT, Ferrer calificó las medidas del Ejecutivo como "injustificables, injustas y estériles", y ha incumplido la declaración del diálogo social de julio de 2008, con lo que su fiabilidad como interlocutor "queda en entredicho".

Ferrer dijo que el Comité Confederal de UGT tomará "la decisión final" sobre una posible huelga general la semana que viene porque UGT no va a renunciar a "ningún instrumento de respuesta democrática".