Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Las soluciones del Gobierno ante la crisis

El FMI y Bruselas respaldan el plan de recorte del déficit de Zapatero

El Ejecutivo recortará un 5% los salarios de los funcionarios este año y los congelará en 2011.- No descarta subir los impuestos a las rentas más altas.- El líder de la oposición acusa al presidente de falta de independencia.- Los sindicatos preparan movilizaciones

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado hoy en el Congreso de los Diputados el primer recorte de gasto social desde que Gobierna dentro de una serie de actuaciones orientadas a acelerar el recorte del déficit que le exige Bruselas. En una decisión sin precedentes que rompe algunos de los hasta ahora compromisos intocables del Gabinete de Zapatero, el Ejecutivo aprobará nueve medidas que incluyen: reducción de los salarios de los funcionarios en un 5% en 2010 y su congelación para 2011, la no actualización de las pensiones, el fin del cheque bebé y recortes en gastos de medicamentos, dependencia e inversión pública. El objetivo, ahorrar 15.000 millones más de lo previsto de aquí a 2011 para devolver el déficit al límite del 3% antes de 2013. El plan ha sido recibido con duras críticas por parte de los sindicatos, aunque, por el contrario, ha sido celebrada por el FMI y la UE, que ven en el movimiento de Zapatero "el mejor camino para reforzar la confianza de los mercados", según ha destacado el director del departamento europeo del Fondo, Marek Belka.

En su opinión, este conjunto de actuaciones merece el calificativo de "muy buenas", aunque no ha querido entrar en más valoraciones al no conocer los detalles de las mismas. Desde la UE, el comisario de Competencia de la UE, Joaquín Almunia, que ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de reformas estructurales, considera "un paso lógico" las medidas ante la "presión de los mercados". En un comunicado, la Comisión Europea ha destacado en la misma línea que "parecen ir en la buena dirección", pero se reserva su análisis final para el momento en que se conozcan en detalle. Bruselas emitirá su juicio el próximo 18 de mayo.

Zapatero ha tratado de explicar por qué el Gobierno al tiempo que anuncia la recuperación pide sacrificios y "esfuerzos muy considerables": "Es ahora cuando más lo necesitamos para mantener entre nosotros a los inversores y mantener imagen de estabilidad. No es fácil dirigirse así a los ciudadanos", informa Fernando Garea desde el Congreso de los Diputados. En el principio de su intervención, Zapatero ha insistido en que España padece "las consecuencias de una economía financiera global insuficientemente gobernada".

Por primera vez en la historia reciente de España, el Gobierno ha tomado la impopular decisión de rebajar el sueldo a los trabajadores públicos. Desde la llegada de la democracia hasta la fecha, la única medida parecida la había tomado el Ejecutivo de José María Aznar en su primera legislatura al decidir congelar sus salarios para cumplir con los requisitos de Maastricht. Ahora, Zapatero los bajará un 5% de media este año a todos ellos: policías, bomberos, personal sanitario y todo aquel dependiente de las Administraciones Públicas, ya sean del Estado o las comunidades. Eso sí, no será igual para todos. Según ha explicado el presidente, la medida será proporcional a los ingresos, por lo que afectará más a los salarios más altos. El Gobierno, por su parte, recorta los suyos en un 15%. En total, calcula que este tijeretazo, que afectará a 2,6 millones de trabajadores, le permitirá ahorrar unos 2.400 millones este año.

En la segunda intervención y en respuesta al resto de partidos, Zapatero no ha descartado subir los impuestos a las rentas más altas durante 2011, una medida que parte de una petición de ICV. El presidente también ha asegurado que este paquete de recortes ha intentado no afectar a la inversiones porque son las que generan empleo y dinamizan la economía. El jefe del Ejecutivo ha recogido la petición del portavoz socialista, José Antonio Alonso, para reducir también el sueldo de los diputados nacionales. Por otra parte, se ha mostrado confiado en la rápida consecución de un pacto sobre la reforma laboral, cambios que junto a la lucha contra el déficit centran las llamadas de atención de los organismos económicos de dentro y fuera de las fronteras, desde el Banco de España al FMI. El diálogo social para aprobar la reforma laboral está "en su recta final", según aseguró Zapatero antes de defender que el momento "más oportuno" para ello es "ahora", cuando "arranca la recuperación". Sin embargo, ha reconocido que para volver a crear empleo "sólo se producirá cuando el crecimiento se consolide y llegue a un determinado nivel".

El líder de la oposición, Mariano Rajoy, que ha propuesto 10 medidas alternativas, ha utilizado su intervención para atacar duramente al presidente del Gobierno, a quien ha acusado de convertir el país en "un protectorado" y al dictado de las exigencias de la Unión Europea y del presidente de EE UU, Barack Obama, que precisamente ayer llamó a Zapatero para exhortarlo a adoptar medidas más severas y estructurales contra el déficit de las cuentas públicas. "Usted ha hecho un recorte de derechos sociales, contradiciendo lo que lleva diciendo en los últimos años", subrayó Rajoy.

"Todo esto no hubiera ocurrido si hubiera hecho caso a tiempo", ha asegurado Rajoy, quien ha añadido que al presidente le han "fijado plazos" y le han hecho "ver la luz". Rajoy propone reducir ministerios y fusionar otros para recortar gastos.

La Bolsa, tan sensible a la situación de las finanzas públicas, ha recibido la noticia con subidas. Por su parte, el ex ministro de Economía Pedro Solbes, ha asegurado en una entrevista en EL PAÍS que son decisiones "imprescindibles porque la situación económica se ha ido erosionando y el contexto internacional lo exigía".

Las propuestas no han tardado en recibir la respuesta de los sindicatos, que denuncian lo que consideran un duro plan de ajuste. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha denunciado una "quiebra del discurso" de Zapatero, que supone, en su opinión, "un cambio de escenario en las relaciones con las organizaciones sindicales". En todo caso, Méndez espera que el diálogo social no se vea afectado, pero lo ve "muy difícil" por "el conflicto social" que genera este plan. Tanto Méndez como el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, han advertido que no descartan movilizaciones. Por su parte, el líder de IU, Cayo Lara, también ha criticado al Gobierno y asegura que "se ha pasado una raya roja".