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La Justicia belga condena a Ryanair por sus "cláusulas abusivas"

La aerolínea irlandesa y Brussels Airlines tienen seis meses para corregir varias cláusulas que afectan al consumidor

La sentencia de un juzgado belga contra Ryanair y Brussels Airlines por, entre otras prácticas, sus "cláusulas abusivas" ha dado un poco de lustre a la figura del consumidor, precisamente hoy, 15 de marzo, cuando se celebra su día mundial. Aunque el veredicto del Tribunal de Comercio de Namur no contiene penas pecuniarias ni sanciones mayores, la querella interpuesta por Test-Achats, una organización que defiende los derechos de aquel colectivo en Bélgica, ha conseguido que ambas compañías deban reparar en seis meses los males por las que se las imputa.

Y algunos de los males denunciados por Test-Achats ("Test a las compras", de su traducción del francés) contra las aerolíneas irlandesa y belga son los siguientes: "Cláusulas unilaterales, engañosas y desequilibradas sobre la responsabilidad de las compañías y sobre sus obligaciones de informar"; "trato que dan a las quejas y a los recursos"; "tarifas confusas", etcétera.

Cada empresa recibe, por separado, diferentes dosis de crítica. Test-Achats lo celebra en un comunicado: "Las condiciones generales de las compañías aéreas están en el punto de mira". Otras asociaciones de consumidores, tales como Que Choisir (Francia) o Deco (Portugal) se han sumado a la acusación. Además, la parte belga advierte sin ambages: "Esto aún no ha terminado".

Críticas al código compartido

Las quejas a Brussels Airlines inciden, sobre todo, en el codesharing, o código compartido, que aplica esta compañía sin el conocimiento de sus clientes. Se trata de un acuerdo entre dos aerolíneas para comercializar un viaje determinado (en un mismo avión), solo que con un código distinto para cada compañía. Al viajero, según Test-Achats, no se le informa de que otra empresa efectúa el mismo servicio.

Brussels Airlines ha respondido que el juez de Namur le da la razón "en el 95% de los puntos en litigio", excepto en lo que respecta al código compartido. La aerolínea asegura que está trabajando para solucionar este problema.

La lista de reproches que recibe a su vez Ryanair es larga, y pone en entredicho el método de la aerolínea para reservar billetes por Internet, la única forma de reserva posible. El tribunal considera que las cláusulas que limitan la responsabilidad de Ryanair en caso de anulación del vuelo o de retraso en el viaje son abusivas.

La asociación de consumidores belga ve "un sistema que penaliza al pasajero, el cual no conoce [como debería] de manera formal y previa" toda aquella incidencia que afecte a cualquier vuelo.