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Crisis económica

Davos quiere repensar el sistema

'Mejorar el estado del mundo: repensar, rediseñar, reconstruir', lema de la 40ª edición que hoy arranca

La estación alpina de Davos acoge desde hoy miércoles una nueva edición del Foro Económico Mundial, que este año busca ser la plataforma para rediseñar el sistema económico y financiero que estuvo en 2009 al borde del abismo. La vorágine comenzó en el cuarto trimestre de 2008 y, en enero de 2009, con la tormenta batiendo aún con fuerza, los participantes de la 39ª edición del Foro Económico de Davos, políticos o banqueros, se apresaron a sugerir cómo atajar el fuego antes de que el incendio de la crisis acabase con todo el sistema. Doce meses después, con las aguas más calmadas, los organizadores del Foro, que será inaugurado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, no han perdido la oportunidad de mostrarse ante el mundo dispuestos a ayudar a encontrar soluciones a un sistema y a unas prácticas que nunca antes habían criticado.

Mejorar el estado del mundo: repensar, rediseñar, reconstruir es el lema de esta edición aniversario, la 40ª, en la que participarán los mismos de siempre, pero impelidos a, al menos, desentrañar el sistema y sugerir cómo mejorarlo. En mente de todos, los acuerdos sobre regulación financiera alcanzados en varias reuniones del G20 (grupo de países desarrollados y emergentes), y los deseos de ir aún más lejos, expresados por figuras como los presidentes de Alemania, Francia o Reino Unido, y recientemente, por el de EE UU.

Entre los asistentes, Zapatero y Papandreu

Algunos comentaristas ya han sugerido incluso que los dirigentes de los mayores bancos estadounidenses aprovecharán su estancia en la exclusiva estación alpina de Davos para coordinar una postura común contra el anunciado interés del presidente de EE UU, Barack Obama, de evitar que las instituciones financieras arriesguen demasiado en sus operaciones. De hecho, el único representante del ejecutivo estadounidense será el principal asesor económico de Obama, Larry Summers, quien a su vez, usará su presencia en el Foro para defender dicha política reguladora. Se espera que los jefes de Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y Grecia, George Papandreu, ambos socialistas y con graves problemas económicos internos, aporten también su grano de arena al debate.

No obstante, el grueso de las 2.500 personas invitadas personalmente lo siguen formando los altos ejecutivos de las empresas que sostienen al Foro, y que pagan anualmente 28.870 euros, más otros 12.225 euros por el privilegio de asistir a Davos. Alguno de estos ejecutivos serán especialmente juzgados en la celebración anual del Ojo Público, un evento fuera de la agenda oficial y copatrocinado por la Declaración de Berna y por Greenpeace, que "premia" a las empresas suizas y extranjeras con peor conducta socio-medioambiental. Otro de los galardonados esta semana será el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que recibirá el Premio al Estadista Global, el primero en su categoría, con el cual el Foro quiere homenajear sus ocho años de mandato.

De Latinoamérica no participarán sus homólogos más a la izquierda, como el presidente venezolano, Hugo Chávez, o el boliviano, Evo Morales, que, sin embargo, sí que se trasladarán al Foro Social de Porto Alegre -contrapunto de Davos desde hace un decenio- así como el propio Lula.Tres presidentes latinoamericanos más ortodoxos, Felipe Calderón, de México; Álvaro Uribe, de Colombia; y Ricardo Martinelli, de Panamá, representarán a la región en el Foro. Como cada año, además de los temas económicos, se debatirán algunos de los asuntos más candentes de la actualidad, como los acuerdos en la lucha contra el cambio climático, el futuro de Afganistán, o la reconstrucción de Haití. El paisaje es el habitual, calles nevadas -se esperan hasta 16 grados bajo cero- y 5.000 policías custodiando la sitiada ciudad, al abrigo de manifestantes antiglobalización y de cualquiera que no participe en el Foro.

Muere en aparente suicidio el jefe de la seguridad

El comandante de la policía del cantón suizo de Grisones, Markus Reinhardt, encargado de la seguridad del Foro de Davos, ha muerto ayer y todos los indicios apuntan a un suicidio, según ha informado la agencia suiza ATS que cita a las autoridades cantonales.

La ministra cantonal de Justicia, Barbara Janom Steiner, que ha informado a la prensa de este suceso, no ha querido dar más detalles acerca de los motivos que han llevado al responsable policial a quitarse la vida, alegando razones de respeto a la familia del difunto. Steiner ha afirmado que la seguridad del Foro de Davos está garantizada y que el jefe del estado mayor de la policía cantonal, Marcel Suter, se encargará de esta tarea.

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