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Las cuentas del Estado

Los presupuestos de 2010 recogen más gasto y menos inversión

Salgado presenta unas cuentas "austeras" en las que el gasto social se lleva uno de cada dos euros.- La ministra reconoce que la clase media sostendrá la subida de impuestos

Los Presupuestos para 2010 que el Gobierno ha llevado este martes al Congreso tienen dos objetivos principales: conservar las prestaciones sociales y corregir el déficit del Estado gracias a la subida de impuestos y un recorte "sin precedentes" del gasto, según la vicepresidenta, Elena Salgado. Junto a ellos, la también ministra de Economía ha defendido que el Gabinete que preside José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho un ejercicio de encaje de bolillos para impulsar las llamadas inversiones productivas con las que el Gobierno quiere iniciar el cambio de modelo y reactivar la economía. No obstante, las entrañas del proyecto revelan un aumento de los gastos corrientes y de personal del 0,1% y del 2,3%, respectivamente, al tiempo que el gasto consolidado en inversión real cae un 10%.

Salgado ha admitido que aunque la subida de impuestos que ha incluido el Gobierno en los Presupuestos busca que paguen las rentas más altas, serán las clases medias las que asuman el mayor esfuerzo. Salgado reconoce que la "amplísima" clase media que constituye "la base de la recaudación fiscal" deberá hacer un esfuerzo adicional para afrontar la recuperación económica.

La ministra ha insistido en que los fondos de los que dispondrán los ministerios en su conjunto se reducen un 5,4%, el gasto de personal, que representa el 11,7% del presupuesto total, aumenta un 2,7% hasta los 27.572 millones de euros por el compromiso de "mejorar los recursos humanos en los ámbitos de seguridad ciudadana y mejora de la Justicia". Al mismo tiempo, la próxima presidencia española de la UE del primer semestre de 2010 obligará al Gobierno a destinar 100 millones de euros extra al gasto corriente, según la ministra, con lo que este apartado se incrementa un 0,4% con 3.514 millones.

En cuanto al capítulo de inversiones reales, el gasto consolidado del Estado disminuye un 9,4% hasta los 9.428 millones de euros. Además, también baja el capital que se destinará a las infraestructuras de Fomento, un 3,88% hasta los 21.240 millones por el recorte en las obras hidráulicas, medioambientales y el descenso en el capítulo de "otros". Sí se mantienen las partidas para las infraestructuras del transporte gracias a la inversión en ferrocarriles por la alta velocidad, el apartado más importante de este epígrafe con 13.902 millones, un 0,77% más que en 2009.

Pese a la rotunidad de las cifras, Salgado ha explicado que esta caída de la inversión real está en parte provocada por el aplazamiento de los pagos en función del año en que realmente se ejecuten las obras y "se compensa con las actuaciones de las Sociedades Públicas Estatales". Además, ha añadido que también hay que tener en cuenta el Fondo de Inversión Local de 5.000 millones para pequeñas obras en los ayuntamientos a favor de la economía sostenible. La vicepresidenta también ha apelado a este fondo y a la línea de crédito del ICO por valor de 10.000 millones de euros previsto en la nueva Ley de Economía Sostenible para defenderse de las críticas al recorte del 15% en el presupuesto del Ministerio de Ciencia e Innovación, el que más cae entre todas las carteras del gabinete de Zapatero.

Más prestaciones por desempleo

Dentro del objetivo de mantener las prestaciones, a causa del grave deterioro de la economía y tal y como ya ocurrió con los presupuestos de este año, el gasto social vuelve a ser el principal protagonista del proyecto. La razón sigue siendo la misma, o incluso se ha agravado: hacer frente al aumento de las prestaciones por desempleo, que llegará al 18,9% durante el próximo ejercicio.

Por este motivo, el gasto social -subsidios, pensiones y dependencia, a grandes rasgos- se lleva "uno de cada dos euros del gasto consolidado", ha destacado Salgado. En concreto, 180.848,05 millones de euros, de los que 30.612 millones se destinarán a prestaciones por desempleo, un 58% o 11.359 millones más que hace un año. Una cifra que es incluso superior a los 10.950 millones que el Gobierno espera recaudar de más con la subida de impuestos, aunque en términos de caja solo se ingresarán en 6.500 millones en 2010.

A grandes trazos, el Estado ingresará según los cálculos del Ejecutivo 121.627 millones de euros el próximo año, un 21,2% más que en 2009 pese a la crisis y a la caída prevista del 22,8% en la recaudación fiscal hasta los 47.474,73 millones de euros. En cualquier caso, los ingresos se quedarán por debajo de los gastos esperados de 185.249 millones, 2.810 millones por encima del techo de gasto aprobado por el propio Ejecutivo en junio y ratificado por el Parlamento. Esta diferencia llevará a la Administración central a cerrar el año con unos números rojos del 5,4% del PIB, tres décimas menos que en la anterior previsión.