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Los carburantes caen un 5% desde los máximos del crudo de julio

El barril de crudo Brent se cotizaba hoy a 118 dólares, frente a los 147 del pasado julio. -Los consumidores exigen que el descenso del petróleo se traslade a las gasolineras

Los precios después de impuestos de la gasolina 95 y del gasóleo de automoción, los carburantes más demandados en España, han caído un 5% desde los máximos alcanzados por el precio del crudo hace tres semanas, según los datos del Boletín Petrolero de la UE.

El pasado lunes el litro de gasóleo se vendía a una media de 1,262 euros, un 5,04% por debajo del precio que tenía el 14 de julio pasado, mientras que la super 95 costaba 1,212 euros, lo que supone un descenso del 5,02%.

El 11 de julio el barril de crudo Brent, el de referencia en Europa, alcanzó los 147,5 dólares, pero desde entonces ha iniciado una tendencia bajista y a las 17.00 de hoy se pagaba a 118 dólares.

Según los datos del Boletín Petrolero de la UE este es el tercer descenso consecutivo del precio de venta al público de los carburantes. No obstante, desde que comenzó el año el gasóleo y la gasolina acumulan subidas del 16,6 y el 8,8%, respectivamente. Los precios en España continúan por debajo de la media de la Europa de los Veintisiete y de los Quince.

Las exigencias de los consumidores

Mientras los precios del petróleo descienden, los consumidores se mantienen expectantes. Acostumbrados a ver como la carestía del crudo se traduce de forma casi inmediata en las gasolineras, los usuarios se muestran más escépticos acerca de si la bajada a 118 dólares de ayer se hará patente a partir del próximo septiembre, cuando están firmados los contratos de entrega, por lo que exigen al Gobierno que extreme la vigilancia sobre el sector.

Así, según el responsable jurídico de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu), Eugenio Ribón, "el mercado no está ajustado a un sistema de competencia, y por lo tanto no se transfieren las reducciones de costes nunca al consumidor".

Por este motivo, Ribón ha solicitado al Gobierno que fije márgenes comerciales en productos de primera necesidad, como los alimentos, o en materias primas estratégicas, como el petróleo, donde ha lamentado que la bajada del precio del barril en los mercados internacionales de los últimos días tenga un traslado muy lento al precio final que pagan los usuarios al repostar.

Por su parte, la Unión de Consumidores en España (UCE) ha destacado que las anteriores subidas en el precio del crudo sirvieron como excusa para aumentar los precios de los carburantes y de otros productos de primera necesidad y ha denunciado que cuando baja el precio del petróleo, "las repercusiones en el consumidor son mucho más discretas y su aplicación es considerablemente más lenta".

En la misma línea la portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izverniceanu, ha reclamado al Ministerio de Industria que vigile por qué las subidas del petróleo repercuten en el mismo día sobre el precio final de los carburantes, a pesar de que el barril comprado al nuevo precio no es el que se utiliza para el carburante que se está vendiendo en ese momento, mientras que las bajadas "tardan mucho y no repercuten en su totalidad".