La Comisión planea restringir el acceso de Rusia al sector energético europeo
Algunos gobiernos han expresado, según el Financial Times, el temor de que pueda controlar el suministro
Las compañías europeas tienen fuertes restricciones para invertir en países como Rusia o Arabia Saudí. Por eso, Bruselas plantea un "ojo por ojo" o, lo que es lo mismo, la aplicación de una "cláusula de reciprocidad" a esos países para impedirles el acceso al mercado europeo.
Entre las opciones más inocentes de la Comisión para entorpecer la entrada a su mercado, se encuentra la posibilidad de que el órgano ejecutivo europeo se reserve el derecho a someter a escrutinio a todo potencial comprador.
La opción más restrictiva consistiría en declarar el sector energético europeo como "industria estratégica", con lo que se quedarían fuera la mayoría de los países no comunitarios y, en especial, Rusia, debido a que su empresa estatal Gazprom tiene un fuerte interés en incrementar sus inversiones en Europa. Sin embargo, la Comisión ya se opuso en el pasado con firmeza, según el periódico, a los intentos de Estados miembros como España y Francia de declarar sus industrias energéticas sectores estratégicos para protegerlos de OPA's procedentes del exterior.
Separar distribución de suministro
Todas las medidas que estudia la Comisión Europea para restringir el acceso ruso al mercado energético europeo se enmarcan en un mismo debate. La separación de la propiedad de la distribución del gas y la electricidad de las actividades de generación y suministro. Los países de la UE opuestos a la separación argumentan que ésta podría dejar las redes de distribución expuestas a OPA's extranjeras.
Un documento interno del ejecutivo europeo sobre las posibles implicaciones de ese proceso, filtrado al diario FT Deutschland, indica que la UE podría ser "vulnerable" a los planes de terceros países "de dominar los mercados europeos no sólo en cuanto al suministro, sino mediante la adquisición de las redes". El documento advierte explícitamente del riesgo de que se produzcan situaciones en las que las inversiones no obedezcan a motivos puramente económicos.