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El Banco de España vende el 32% de sus reservas de oro en siete meses

Las reservas han pasado de las 416,7 toneladas de principios de año a las 283 de julio, mes en el que se han vendido 24,8 toneladas, un 8% del total

El Banco de España ha reducido en un 32% sus reservas de oro en los últimos siete meses. Las reservas han pasado de los 13,4 millones de onzas troy (416,7 toneladas) de principios de año a los 9,1 millones de onzas troy de julio (283 toneladas). Sólo en el último mes se han vendido 800.000 onzas troy (24,8 toneladas), lo que supone el 8% de la reserva, según datos de la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Según explicó el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, a principios del mes de junio, estas ventas responden a la necesidad de"mejorar las rentabilidad de los activos" del Banco de España.

El valor de estas reservas se ha visto reducido de los 6.716 millones de euros en enero de 2007 a los 4.397 millones de euros en el pasado mes de julio, casi 2.500 millones de euros menos. Las reservas totales del Banco de España también se han resentido, ya que han pasado de los 14.893 millones de euros a los 12.572, tras una pérdida de unos 2.300 millones de euros.

La venta de oro efectuada en el mes de julio no ha sido la de mayor envergadura en lo que va de año. Entre marzo y mayo el Banco de España vendió hasta 3.500 millones de onzas troy de oro (108,8 toneladas). Estos movimientos en las reservas no han estado exentos de polémica, de forma que incluso el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, tuvo que dar explicaciones al respecto en el pleno del Senado a principios del mes de junio, cuando afirmó que la venta de oro responde a la necesidad "mejorar las rentabilidad de los activos" del Banco de España.

En respuesta a una pregunta del Grupo Popular en el Senado, Solbes explicó que las ventas se realizaron en coordinación con el resto de los bancos nacionales europeos en virtud de un acuerdo firmado en 1999 y renovado en 2004 para establecer cuotas específicas de venta, y ordenar así este proceso, provocado por la necesidad generalizada de vender oro, activo no rentable, e invertirlo en bonos de renta fija, aumentando así su rentabilidad.

En este sentido, explicó que el oro "jugó en el pasado un papel fundamental como elemento de reserva que está desapareciendo, ya que no es un activo rentable".