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La economía española creció un 3,5% en el tercer trimestre, la tasa más alta desde 2001

El secretario de Estado de Economía cree que los datos aseguran "que se cumplirá e incluso superará" la previsión del crecimiento del 3,3% a final de año

La economía española creció un 3,5% en el tercer trimestre del año, una décima más que en el trimestre precedente, según los datos de la contabilidad nacional trimestral publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con la nueva base 2000. Esta cifra supone la tasa más alta desde finales de 2001 y permite suponer que las cifras a final de año serán mejor del 3,3% previsto, según el secretario de Economía. Vegara cree que el ciclo expansivo no ha tocado techo.

En términos intertrimestrales, el PIB repuntó un 0,8%, una tasa idéntica a la del periodo anterior después de que el INE haya corregidos los datos del segundo trimestre, que inicialmente apuntaban a un aumento intertrimestral del 0,9% en ese periodo.

Valorado a precios corrientes, el PIB creció un 8%, lo que arroja un crecimiento del deflactor implícito del 4,4%, una décima superior al del trimestre precedente. Estas cifras muestran un perfil de aceleración de la economía española como consecuencia, según el organismo estadístico, de una demanda interna que aportó 5,2 puntos al crecimiento, una décima menos que en el trimestre anterior. La demanda externa, por su parte redujo dos décimas su contribución negativa al PIB trimestral, pasando de 1,9 a 1,7 puntos.

Error de cálculo

El INE explica que la Contabilidad Nacional correspondiente al primer y segundo trimestre de 2005 contenía un error en cuanto a la aportación de la demanda interna y externa al crecimiento del PIB. Subsanado el error, la contribución de la demanda interna al crecimiento del PIB en el segundo trimestre fue del 5,3 puntos y no de 6 puntos como se publicó inicialmente, mientras que la contribución negativa de la demanda externa fue de 1,9 puntos y no de 2,6 puntos.

No obstante, el organismo estadístico señala que dicho error no afecta "en absoluto" ni al valor ni a la evolución del PIB que se publicaron los trimestres precedentes, ni a los respectivos agregados que lo componen desde la óptica de la oferta, la demanda y las rentas. Con la nueva metodología, se recupera el análisis que se venía realizando en la antigua serie de Contabilidad Nacional con base 1995 en cuanto a las aportaciones al crecimiento del PIB.

El consumo familiar crece menos

En concreto, el gasto en consumo final de los hogares registró un crecimiento interanual del 4,4%, dos décimas menos, presentando un menor dinamismo del gasto en servicios y bienes duraderos, si bien el INE precisa que dentro de estos últimos algunas productos continúan mostrando una "gran intensidad", como por ejemplo la adquisición de motocicletas.

Por su parte, el consumo de las administraciones públicas se aceleró desde el 4,3% al 4,6%, resultado del impulso registrado por las compras corrientes de bienes y servicios. En cuanto a la inversión, la formación bruta de capital fijo mostró un crecimiento desacelerado, al pasar de un aumento del 7,6% al 7,4% en el tercer trimestre, debido al menor impulso que registra el aumento de los bienes de equipo, que pasan de un crecimiento del 10,4% en el segundo trimestre al 8,8% en este periodo, 1,6 puntos menos.

Vegara habla de "crecimiento robusto"

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, afirmó, tras conocer estos datos que España "mantiene un crecimiento robusto" y continua la aceleración iniciada a mediados de 2004.

Dijo que el dato del tercer trimestre es "excelente" y que el dinamismo de la economía española, con un diferencial de crecimiento con la zona euro de dos puntos, se traduce en "un volumen importante de creación de empleo y una moderación progresiva de costes laborales unitarios", lo que, aseveró, "redundará en mejoras de competitividad futuras".

Tras insistir en la fortaleza de la demanda interna y en la menor aportación negativa del sector exterior, consideró que la alta inversión en bienes de equipo (8,8% en el tercer trimestre) "puede anticipar un aumento de la productividad a medio plazo" además de se ser un "buen síntoma de la confianza de los empresarios en la evolución de la economía española".

567.000 nuevos empleos

Por otro lado, el empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, registró un incremento interanual del 3,2%, estabilizando su crecimiento respecto al trimestre precedente. Esta tasa permitió la creación de 567.000 empleos netos, especialmente en la construcción (aumento del 8,8%, tres décimas más).

En los servicios, el aumento del empleo se desaceleró una décima, hasta el 3%; mientras que en la agricultura y la pesca el número de ocupados creció un 0,5%, frente al aumento del 0,1% del trimestre anterior. Como consecuencia del aumento del empleo, el incremento de la productividad aparente del factor trabajo se situó en el 0,3%, una décima más que la registrada en el trimestre precedente.